Efesios
1,3-6, 11-12
En
Cristo, Dios nos eligió para que fuéramos
Santos e
irreprochables, en el amor.
Esta
bien detenerse en este día de fiesta
para recordar
lo obvio: que Dios nos sueña
mas grandes
y mejores de lo que creemos
Al
recordar a María de Nazaret, Señor del Sí
podemos ver
a los hombres y a las mujeres
que Dios
desea: gente de vuelos altos
y amor
generoso
Dios
eterno y generoso,
tú eres
quien me llama y elige
para crecer
en el amor
y en el
servicio constante
a los
que pones en mi camino
Es tu Espíritu
Creador quien me da
la energía
y el coraje
para que,
como María,
prepare
el futuro más alegre y luminoso
Rezar en
Adviento: Una esperanza que no falla. Ciclo C

No hay comentarios:
Publicar un comentario