Con estas parábolas Jesús
invita a hacer una opción radical por el Evangelio.
Ya anteriormente la Biblia
había utilizado la imagen del tesoro para dar relieve a cosas como los
preceptos del Señor, la sabiduría, la inteligencia, la sensatez, la prudencia
(Pr 2,1-4).
La parábola de la red
(47-50), como la parábola del trigo y la cizaña del pasado domingo (Mt
13,24-30), recuerda que en el mundo conviven los "buenos" y los
"malos". Aquí, sin embargo, el acento no recae tanto en esta
convivencia, que hay que sobrellevar con paciencia y sin juicios a las
personas, sino sobre la separación que habrá al final de los tiempos y la
suerte que amenaza a los que ahora hacen el mal (49-50).
Debemos recordar, no
obstante, que en la explicación de la del trigo y la cizaña también se apuntaba
hacia el fin, poniendo énfasis en que el juicio (Mt 13,30.39-41) corresponde únicamente a Dios. Por tanto, habrá que
respetar el ritmo de la historia. Eso no es equivalente a quedar pasivo. Hay
que discernir lo que es bueno, y potenciarlo, y lo que no lo es, y luchar en
contra. Y trabajar a favor del Reino, optando radicalmente por Jesús. P ero sin
juzgar -y mucho menos condenar- a nadie.
Precisamente la capacidad
de discernir es lo que pide Salomón en la primera lectura de este domingo: por
haber pedido discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te
doy un corazón sabio e inteligente (1 Re 3,5.7- 12).
El "rechinar de
dientes" (50) -ya salía el domingo pasado (42)- es una imagen bíblica que
expresa la indignación de los malvados ante la felicidad de los justos.
El evangelio según Mateo la
utiliza a menudo (Mt 8,12; 13,42.50; 22,13; 24,51; 25,30). También "el
horno encendido" (50) aparece otras veces (Mt 13,42; Dn 3,6).
El último versículo de este
texto (52) se refiere probablemente a la relación existente entre el Antiguo
Testamento y el evangelio. Es un tema recurrente en san Mateo: el plan de Dios
ya había sido anunciado en el Antiguo Testamento y ahora se ha realizado
plenamente en Jesús. Por tanto, el discípulo de Jesús conserva las riquezas de
la antigua alianza y añade la novedad del Reino de Dios. Esta novedad le llega gracias
a la revelación del designio secreto de Dios (Mt 13,11. 16-17).
“El Evangelio en medio de la vida”
(Domingos y fiestas del Ciclo-A)
Josep Maria Romaguera
Colección Emaús — Centro de Pastoral Litúrgica.
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