Que nos ayudarán a
sobrellevar mejor este aislamiento:
1. Mantener la actividad y
distracción es muy importante para evitar la ansiedad y el estado de ánimo.
Haz un plan del día,
márcate unas prioridades.
Escribe un sencillo diario.
2. Sal al balcón o asómate
a la ventana por las mañanas, busca las horas en las que hay más luz.
Es beneficioso para el
estado de ánimo y para regular el ciclo de sueño.
Aprovecha mientras te da el
sol para hablar por teléfono con algún conocido, leer, meditar, escuchar los
sonidos, o hacer otra actividad que te agrade. Pero siempre en casa.
3. Reserva un tiempo y
espacio para estar en soledad y silencio, es muy necesario.
Haz meditación, oración,
momentos de quietud, lectura sosegada.
Coloca en un espacio de la
casa un pequeño oratorio con la Biblia abierta, una vela, una imagen, un
rosario…
4. Mantén un horario fijo
de sueño y de comidas (éstas que sean ligeras).
Estructura el día con
diferentes actividades: teletrabajo, ejercicio físico, cocinar, tareas
pendientes, aficiones nuevas, escuchar música, hablar con amistades y familiares,
leer libros, ver películas…
5. Haz ejercicio.
Anda por
el pasillo de casa mientras escuchas la radio (si se oye por los pasillos
acompaña) o hablas por teléfono.
Baila con una música
animada que te guste.
Haz estiramientos con una
toalla, haz pesas con botellas de agua, mueve las piernas cuando estés sentado
en una silla, en Internet hay muchos ejercicios por edades.
6. Haz un listado de esas
tareas pendientes que siempre vas dejando: ordenar y limpiar los armarios,
seleccionar la ropa que ya no usas, colocar fotos, organizar la comida por
fechas de caducidad, separar las medicinas caducadas… leer un libro que dejaste
para más tarde.
7. Fracciona esas tareas en
otras más pequeñas, por ejemplo: cajones del armario, estantes, cajas,
despensa, álbumes, libros…, y haz una lista de esas pequeñas tareas. Empieza
por la que más te guste. Cuando acabes táchala de la lista y siéntete bien por
haberlo hecho.
El objetivo es ir haciendo
una pequeña cosa cada día que te proporcione satisfacción y la sensación de
hacer algo de provecho.
8.
Es el momento de realizar algunas actividades que te apetecen desde hace tiempo
y nunca has podido.
Internet
nos ofrece muchas posibilidades: aprende nuevas recetas, lee sobre algo que te
gusta, date un baño/ducha relajante, sin prisas, iníciate en la meditación, aprende
a respirar, busca trucos de bricolaje o de tareas de casa, manualidades,
restaurar un mueble…
Empieza
por lo que esté a tu alcance y recuerda que el objetivo es disfrutar.
9. Limita la información
que recibes sobre el coronavirus. Es necesario estar al tanto, pero no es
beneficioso estar escuchando noticias sobre la pandemia todo el día.
Ponte unos límites, por
ejemplo, ver o escuchar las noticias del mediodía. Si lo haces de noche te pueden
crear preocupación y desvelarte.
Racionaliza el wasap y las
redes.
Llama por teléfono y habla,
cuantos más solos estamos más necesitamos escucharnos.
10. Si tienes algún
familiar o amistad enferma, a la que no puedes acompañar, reza por ella, pide
por su recuperación y su sosiego.
También te puede
reconfortar un pequeño gesto simbólico: enciende por ella y otros enfermos una
vela en tu oratorio de casa, asómate a la ventana a aplaudir por los que nos
ayudan… pero reza por todos.
11. Mira este tiempo como
UNA OPORTUNIDAD para aprender a valorar lo que realmente importa, a apreciar
las pequeñas cosas, a revitalizar nuestra fe, a reajustar el orden de nuestras
prioridades, a reflexionar sobre nuestra vida y nuestras tareas… también piensa
que en el mundo pobre hay muchas pandemias y hemos vivido al margen.
12. Recuerda, ahora NO
ENFERMAR, es lo mejor que nos puede pasar, pues es ya un privilegio.
Sigue las recomendaciones de las autoridades
sanitarias y piensa que cumpliéndolas estás poniendo tu granito de arena en
esta lucha que nos involucra a todos.
Desde la información
de gabinetes de psicología
No hay comentarios:
Publicar un comentario