A todas las
comunidades parroquiales, de vida consagrada, a los sacerdotes, al diácono y a
los animadores de comunidad.
Hermanas y
hermanos, os deseo todo bien.
Ante este
tiempo extraordinario que estamos viviendo, y para facilitar las dificultades
que genera el confinamiento por la cuarentena impuesta por las autoridades
sanitarias y civiles, sobre todo pienso en las familias con niños, eximo del
cumplimiento de la abstinencia, a todas las personas de nuestra diócesis,
permitiendo comer carne los viernes, mientras dure este tiempo de pandemia.
Ruego
diariamente en la Eucaristía por todas las personas de nuestra Diócesis, y por
todas las que nos cuidan en la sanidad, en los cuerpos de orden público y en el
voluntariado. También en los que sufrís esta enfermad y en vuestras familias.
¡Ánimo y adelante!
Que el Señor
nos bendiga y nos cuide.


No hay comentarios:
Publicar un comentario