PÁGINA PRINCIPAL

miércoles, 22 de julio de 2020

SANTA MARÍA MAGDALENA



22 de julio

Con gran acierto, el Papa Francisco ha elevado la memoria de santa María Magdalena al rango de fiesta.

Ella es el primer testigo de la Resurrección y la tradición de occidente la llama "apostola apostolorum" y la del oriente "isapóstolos" "igual a los apóstoles".

El Papa ha enriquecido la eucología, las oraciones de la Misa, con un Prefacio propio: es la única fiesta de un santo, en el año litúrgico, que dispone de uno.

La Misa y el Oficio Divino están impregnados de la alegría pascual.

Más allá de los problemas de identificación con las diversas mujeres que en la sinopsis y en el IV Evangelio llevan el nombre de María, queda claro que ella fue testigo de cerca de la pasión y sepultura del Señor, así como también de la gloria de su Resurrección.

La fe, en el Nuevo Testamento, es recibida y divulgada principalmente por las mujeres, tanto en el advenimiento del Mesías, Isabel, la Bienaventurada Virgen María, Ana, como en la pasión, muerte y Resurrección de nuestro Señor.

Las mujeres, fieles hasta el final, en contraste con los discípulos, que lo abandonaron. Entre ellas, y la primera, María Magdalena.

Ella inicia una lista innumerable de mujeres que aparecen en el Nuevo Testamento y que siguen en la vida y en la historia de la Iglesia.

Ellas, junto, y de manera particular y única, con la Bienaventurada Virgen María, se convierten en un paradigma del seguimiento de Jesús y recuerdan que la Iglesia es "esposa y madre" (Papa Francisco, homilía del 21 de mayo de 2018 en la capilla de Santa Marta).

Celebramos con alegría, el gozo pascual, la fiesta de santa María Magdalena, que buscó y amó al Señor y contempló la belleza de su rostro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario