
Un recado urgente, un
S.O.S. para todos los que han perdido la esperanza: Mientras exista María
Santísima, hay remedio para todos los males, hay perdón para todos los pecados.
De todos los títulos hermosos que tiene María, este es el más querido y más
aprovechado precisamente por ellos, los pecadores.
Ruega por nosotros,
pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Quien reza frecuentemente el
rosario hace esta petición miles de veces y quien hace una petición miles de
veces, la consigue. Mira por donde el rezo del rosario tanto tendrá que ver con
nuestra salvación eterna.
Todos conocemos aquella
bella reflexión: “Yo les cierro la puerta...pero tu Madre les abre la ventana”.
Si tienes miedo de Dios, no lo tengas de María. La Virgen María, la Immaculada,
la Madre de Dios no tiene repugnancia de besar las llagas purulentas de sus
hijos enfermos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario