PÁGINA PRINCIPAL

lunes, 7 de septiembre de 2026

CUIDAR LA CREACIÓN!!!

 


El verano ha dejado decenas de miles de hectáreas quemadas, pueblos evacuados y heridas que tardarán mucho más que las llamas en apagarse. La Iglesia en Aragón comienza el curso en pleno Tiempo de la Creación, una oportunidad para recordar lo sucedido, acompañar a quienes lo han sufrido y preguntarnos qué podemos hacer para que la custodia de la tierra sea algo más que una buena intención.

Labores de extinción en el incendio de las Peñas de Riglos. Fuente: Infoar. Gobierno de Aragón

Hay paisajes que tardan décadas en formarse y unas pocas horas en desaparecer. Este verano Aragón lo ha vuelto a comprobar. Montes ennegrecidos, campos arrasados, carreteras cerradas, pueblos desalojados y vecinos obligados a abandonar sus casas sin saber qué encontrarían al regresar han acompañado unas semanas que difícilmente podrán olvidar quienes las han vivido de cerca.

El balance todavía es provisional. A finales de agosto, distintas estimaciones situaban ya en más de 44.000 las hectáreas quemadas en Aragón, con cálculos que se acercaban a las 50.000. Es una magnitud excepcional frente a una media anual de unas 3.000 hectáreas entre 2000 y 2025. Tamarite de Litera y Alcampell, Leciñena, Castillonroy, Peñarroya de Tastavins, Ejulve, Orés, Las Peñas de Riglos, Loporzano, Almonacid de la Sierra y otros lugares han ido componiendo durante junio, julio y agosto un mapa doloroso que atraviesa las tres provincias.

Detrás de las hectáreas están las personas. En Orés, Asín y Luesia; en Uncastillo, Malpica de Arba y Petilla de Aragón; en Santa María de la Peña, Triste, Yeste, Botaya, Bailo, Santa Cruz de la Serós y tantas otras localidades, hubo miedo, incertidumbre y noches pendientes de la dirección del viento. Hubo también evacuaciones y la angustia de contemplar cómo las llamas se aproximaban a casas, explotaciones agrícolas y ganaderas, bosques y lugares cargados de memoria.


Cuando el paisaje forma parte de la vida

«Hemos contemplado con tristeza cómo el fuego ha herido nuestra tierra, nuestros montes y nuestro entorno», explica Adilson Perera, párroco de Santa María la Peña. No habla solamente de árboles. Habla de lugares que «forman parte de nuestra vida, de nuestra historia y de la memoria de tantas generaciones».

Esa dimensión ayuda a comprender por qué un incendio no termina cuando se retiran los medios de extinción. Se pierde vegetación y fauna, pero también parte del paisaje en el que una comunidad se reconoce. Quedan agricultores y ganaderos haciendo cuentas, caminos por recuperar, infraestructuras dañadas y personas a las que les costará tiempo desprenderse del miedo.

La experiencia, sin embargo, ha mostrado también la otra cara de aquellos días. Lizito Fernandes, párroco de Orés, Asín, Luesia, Uncastillo, Malpica de Arba, Petilla de Aragón y Longás, acompañó junto a otros sacerdotes a los desalojados acogidos en Ejea de los Caballeros. Allí descubrió que «la riqueza de las Cinco Villas no residía únicamente en sus montes, bosques y campos, sino también en sus gentes». Vecinos preparando bocadillos, repartiendo agua, abriendo sus casas o ayudando a bomberos, brigadas forestales, Guardia Civil, Protección Civil y UME hicieron visible, en sus palabras, «el amor concreto que se hace servicio».

Algo semejante había señalado el obispo de Jaca, Pedro Aguado, en los días más difíciles del incendio de Las Peñas de Riglos. Cuando más de un millar de personas permanecían evacuadas y centenares de efectivos luchaban contra las llamas, quiso repetir una palabra: confianza. «Seguimos confiando en la vida, seguimos confiando en nuestra gente, seguimos confiando en nuestras comunidades, y renovamos nuestra confianza en Dios».

Voluntarios colaboran en la extinción del incendio en la provincia de Huesca. Fuente: Jacetania Express

Después del fuego vienen las preguntas

Sería fácil quedarse ahí. En la emoción, el agradecimiento y el alivio de haber regresado a casa. Pero el paisaje quemado obliga también a mirar más lejos.

Los incendios forestales son un fenómeno complejo y no admiten explicaciones únicas ni soluciones improvisadas. El propio Gobierno de Aragón identifica entre los factores de riesgo la elevada carga de combustible forestal, el abandono de prácticas tradicionales de gestión y unas condiciones climáticas cada vez más extremas. La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos recuerda, además, que no se trata simplemente de «limpiar el monte», sino de gestionar mejor la estructura del territorio, reducir la continuidad del combustible en puntos estratégicos, proteger los núcleos habitados y favorecer paisajes más diversos.

También ahí aparecen nuestros pueblos. La conservación del territorio difícilmente puede separarse de quienes viven y trabajan en él. Ganadería extensiva, agricultura, aprovechamientos forestales, prevención, conservación de bosques maduros, protección de las poblaciones y una gestión adaptada a las características de cada zona forman parte de un debate que necesitará conocimiento, inversión y continuidad. Las soluciones simples sirven para una discusión rápida; el monte necesita algo más.

Lizito Fernandes lo expresa desde otra perspectiva: habrá que analizar las causas y aprender para el futuro, pero la reconstrucción no podrá hacerse desde la división. «Nadie podía hacerlo solo; todos eran necesarios», recuerda evocando la reconstrucción de Jerusalén narrada por Nehemías. Ahora habrá también una reconstrucción material y otra más silenciosa: la de las personas que necesitan recuperar la confianza después del miedo.

Del 1 de septiembre al 4 de octubre

En este contexto comienza el Tiempo de la Creación, que las Iglesias cristianas celebran cada año desde el 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís. En Aragón, este año no hará falta recurrir a conceptos lejanos para comprender su significado. Bastará mirar nuestros montes.

La Iglesia cuenta además desde 2025 con la Missa pro custodia creationis, la Misa por el cuidado de la creación, incorporada al Misal Romano para ayudar a las comunidades a unir la alabanza al Creador con la responsabilidad sobre aquello que hemos recibido. No es una nueva festividad ni una celebración obligatoria. Es una misa para diversas necesidades y ocasiones que sitúa expresamente ante el altar la relación entre Dios, el ser humano y la creación.

León XIV celebró por primera vez este formulario en julio de 2025, en el Borgo Laudato si’ de Castel Gandolfo. Allí recordó que custodiar la creación forma parte de la misión recibida por los cristianos. Un año después, en su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2026, el Papa ha elegido una imagen del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas». La paz, explica, alcanza también nuestra relación con la tierra y exige cuidar «los ecosistemas de la creación, de las relaciones humanas y los del propio corazón humano».

La imagen del arado adquiere este septiembre en Aragón una fuerza particular. Allí donde el fuego ha dejado tierra negra habrá que volver a trabajar, restaurar, cuidar y esperar.


Custodiar no es solamente conservar

El Tiempo de la Creación no puede convertirse, por tanto, en un paréntesis verde dentro del calendario pastoral. Tampoco en una sucesión de declaraciones bienintencionadas. La cuestión es mucho más concreta.

Significa preguntarnos cómo usamos el agua, qué consumimos y qué desperdiciamos. Significa reconocer el valor de quienes siguen viviendo del campo y manteniendo vivos nuestros pueblos. Significa reclamar políticas serias de prevención y gestión forestal y asumir que determinadas decisiones económicas, urbanísticas o territoriales deben incorporar también sus consecuencias ambientales y sociales. Significa escuchar a quienes conocen el monte y dejar a un lado la tentación de buscar una explicación sencilla para un problema que no la tiene.

Para un cristiano hay, además, una razón más profunda. «Cuidar la creación no es algo secundario», recuerda Adilson Perera después de contemplar el fuego desde Santa María la Peña. «Es cuidar la casa común que Dios nos ha confiado».

Quizá este sea el mejor punto desde el que comenzar el nuevo curso.

No olvidando el fuego cuando desaparezcan las imágenes de los informativos. Recordando a quienes perdieron, a quienes tuvieron que marcharse de sus casas y a quienes arriesgaron su vida para protegerlas. Agradeciendo la solidaridad que apareció cuando todo parecía amenazado. Pero también aprendiendo.

Porque llegará la lluvia y sobre la tierra quemada comenzará de nuevo, lentamente, la vida. La pregunta es qué habremos aprendido nosotros cuando vuelva a crecer.

domingo, 6 de septiembre de 2026

ACTO DE AMOR!!!


 


La lectura evangélica de hoy forma parte de lo que se denomina el “Discurso eclesiástico”.

El Señor pone las bases de la vida de la comunidad-Iglesia.

Es una comunión de hermanos y hermanas donde nadie puede sentirse indiferente respecto a los demás: nadie se puede permitir que el otro se perjudique a sí mismo.

Por ello es tan necesaria la corrección fraterna, ejecutada en la caridad y en el discernimiento comunitario.

La corrección fraterna es un acto de amor: “A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo, porque el que ama ha cumplido el resto de la ley”.

El Evangelio de hoy sustenta toda la disciplina penitencial en la Iglesia.

El fragmento final del Evangelio presenta dos promesas grandiosas: Dios escuchará la oración de la comunidad y Cristo estará siempre presente en medio de aquellos que se reúnan en su Nombre lit: “para confesar su Nombre”.

Es un texto fundamental para definir la naturaleza de la asamblea litúrgica.

El tema de la corrección fraterna tiene un vínculo con la vocación profètica, primera lectura.

El profeta debe transmitir la palabra divina, tanto si gusta como si no gusta a los oyentes, consciente de que la manera de pensar de los humanos no es la manera de pensar de Dios.

Se trata del supremo realismo de la obediencia a la Palabra, en la revelación.

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor”, repetimos en el Salmo responsorial.

Debemos estar atentos a su voz, pero sin olvidar que nadie sabe cómo opera la gracia en el corazón de las personas.

sábado, 5 de septiembre de 2026

SANTA TERESA DE CALCUTA!!!


5 de septiembre

Santa Teresa de Calcuta, virgen



Agnes Gonxha Bojaxhiu, nacida en Epiro el 26 de agosto de 1910, en respuesta a su vocación misionera, ingresó en la Congregación de las Hermanas de Loreto en el año 1929, antes de ser enviada a la India. El 10 de septiembre de 1946, hizo la promesa de entregarse al Señor en favor de los más pobres, de modo que, transcurridos dos años, se dedicó plenamente al apostolado entre el pueblo y las clases más desfavorecidas, fundando las Congregaciones de las Misioneras y los Misioneros de la Caridad. Aceptando con serenidad el sufrimiento de la oscuridad interior, demostró plenamente la victoria de la luz de Cristo hasta que, confiada, se entregó al descanso eterno en Calcuta, el 5 de septiembre de 1997.

Del Común de vírgenes o del común de santas mujeres: para los que se han consagrado a una actividad caritativa.

De los escritos de santa Teresa de Calcuta, virgen

Si mi oscuridad es luz para alguna alma soy perfectamente feliz en Loreto, Padre, yo era muy feliz. Creo que era la religiosa más feliz.

Luego vino la llamada. Nuestro Señor me pidió directamente; su voz era clara y llena de convicción. Una y otra vez. Él llamó en mil novecientos cuarenta y seis. Yo sabía que era él. Sentí miedo y una angustia terrible, miedo de ser engañada. Pero, como siempre he vivido en obediencia, presenté todo a mi padre espiritual, esperando en todo momento que me dijera que era un engaño del demonio. Pero no. Como aquella voz, él dijo: «Es Jesús quien se lo está pidiendo». Y entonces usted ya sabe cómo se desenvolvió todo. Mis Superioras me enviaron a Asansol en mil novecientos cuarenta y siete, y allí fue como si nuestro Señor se me entregara por completo. La dulzura, la consolación y la unión de aquellos seis meses pasaron demasiado rápido. Finalmente, en el mes de diciembre del año mil novecientos cincuenta y dos, comenzó la obra.

Padre, desde mil novecientos cuarenta y nueve o mil novecientos cincuenta, experimento este terrible sentido de pérdida, esta indecible oscuridad, esta soledad, este deseo constante de Dios que me produce un dolor tan profundo en el corazón. Las tinieblas son tan densas que realmente no veo, ni con mi mente ni con mi razón. El lugar de Dios en mi alma está vacío. No hay Dios en mí. Cuando el dolor de esta ansia se vuelve insoportable, simplemente deseo y deseo a Dios, y entonces es cuando siento que él no me quiere, que no está aquí. El cielo, las almas, son solo palabras que no significan nada para mí. Mi propia vida parece una contradicción. Ayudo a las almas, ¿para llevarlas a dónde? ¿Por qué todo esto? ¿Dónde está mi alma dentro de mí? Dios no me quiere. A veces solo escucho mi corazón gritar: «Dios mío», y no viene nada más. No puedo explicar la tortura y el dolor. Desde mi infancia he tenido el amor más tierno por Jesús en el Santísimo Sacramento, pero esto también se ha ido. No siento nada ante Jesús y, sin embargo, por nada del mundo perdería una santa Comunión.

Ve usted, Padre, la contradicción en mi vida. Anhelo a Dios, quiero amarle, amarle mucho, vivir solo por amor a él, solo amar, y sin embargo solo hay dolor, anhelo y no amor. Años atrás, hace ahora unos diecisiete años, yo quería darle a Dios algo muy hermoso. Me comprometí bajo pena de pecado mortal a no negarle nada. Desde entonces he mantenido esta promesa, y cuando a veces la oscuridad es muy oscura y estoy a punto de decir «no» a Dios el pensamiento de aquella promesa me anima.

Quiero solo a Dios en mi vida. «La obra» es solo suya realmente, él pidió. Él me dijo qué hacer. él guio cada paso, dirige cada movimiento que tomo, pone las palabras en mi boca, me hace enseñar el camino a las Hermanas. Todo esto, todo en mí, es él. Por este motivo, cuando el mundo me alaba, en realidad no me toca, ni siquiera la superficie de mi alma. Sobre la obra, estoy convencida de que es toda suya.

Antes podía pasar horas ante nuestro Señor, amándole, hablándole, y ahora ni siquiera la meditación discurre adecuadamente, nada sino «Dios mío». Incluso eso a veces no viene. Sin embargo, en algún lugar en lo profundo de mi corazón, este anhelo de Dios sigue abriéndose paso en la oscuridad. Cuando estoy fuera en el trabajo, o estoy ocupada en encontrar a la gente, hay una presencia de alguien viviendo muy cerca en mí. No sé lo que es, pero muy a menudo, incluso a diario, ese amor en mí hacia Dios se hace más real. Me encuentro a mí misma haciéndole inconscientemente a Jesús las más extrañas declaraciones de amor.

Padre, le he abierto mi corazón a usted. Enséñeme a amar a Dios, enséñeme a amarle mucho. No soy instruida, no sé muchas cosas sobre las cosas de Dios. Quiero amar a Dios como y para lo que él es para mí: «Mi Padre».

Mi corazón, mi alma y mi cuerpo solo pertenecen a Dios. Él ha tirado, como despreciada, a la hija de su amor. Y para esto, Padre, he hecho este propósito en este retiro: estar a su disposición. Dejar que haga conmigo todo lo que él quiera, como quiera, tanto tiempo como quiera. Si mi oscuridad es luz para alguna alma, incluso si no es para nadie, soy perfectamente feliz de ser una flor del campo de Dios.

viernes, 4 de septiembre de 2026

INTENCIONES DE ORACIÓN PARA 2027!!!


 

Intenciones de oración para 2027 de la Conferencia Episcopal Española

La Conferencia Episcopal Española publica las intenciones de oración para el año 2027, tras su aprobación en la reunión de la a  Asamblea Plenaria en el Abril de 2026.- 

Intenciones de la CEE para el año 2027

Enero: Por los bautizados, para que, sostenidos por la fe en Cristo resucitado, sean testigos de esperanza en medio de las dificultades del mundo.

Febrero: Por los matrimonios y las familias en dificultad, para que encuentren en el acompañamiento de la Iglesia apoyo, discernimiento y fortaleza para vivir su vocación con fidelidad.

Marzo: Por las vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al matrimonio, para que los jóvenes escuchen la llamada del Señor y encuentren comunidades que los ayuden a responder con generosidad.

Abril: Por quienes en este tiempo pascual reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, para que crezcan en la fe, se integren plenamente en la Iglesia y den testimonio alegre del Evangelio.

Mayo: Por la transmisión de la fe en las familias y en las parroquias, para que padres, catequistas y educadores sean verdaderos testigos de Cristo para las nuevas generaciones.

Junio: Por los sacerdotes, para que, configurados con Cristo Buen Pastor, vivan su ministerio con entrega generosa, cercanía al pueblo y fidelidad al Evangelio.

Julio: Por quienes trabajan en el ámbito del turismo, la hostelería y los demás servicios, para que Dios, fuente de toda justicia, mueva los corazones y disponga las circunstancias de modo que vean reconocida su dignidad y disfruten de condiciones justas de trabajo y descanso.

Agosto: Por todos los cristianos, para que en el tiempo de descanso cuiden su vida interior, la convivencia familiar y el encuentro con Dios y con los hermanos.

Septiembre: Por el inicio del curso pastoral en parroquias, colegios y comunidades, para que sea un tiempo fecundo de evangelización, formación y crecimiento en la fe.

Octubre: Por la misión evangelizadora de la Iglesia, para que todos los bautizados anuncien a Cristo con su vida y sus palabras.

Noviembre: Por quienes han perdido a sus seres queridos, para que la esperanza en la resurrección les consuele y encuentren en la comunidad cristiana apoyo y cercanía.

Diciembre: Por las personas que viven situaciones de pobreza, soledad o exclusión, para que, al celebrar el nacimiento del Señor, experimenten la cercanía de Dios y la solidaridad fraterna.

martes, 1 de septiembre de 2026

QUINARIO AL SANTÍSIMO CRISTO DEL SALVADOR!!!

 


La iglesia de El Salvador de Teruel acogerá, del 16 al 20 de septiembre, el tradicional Quinario al Santísimo Cristo de El Salvador, una celebración que culminará el domingo 20 de septiembre con la fiesta en honor al Santo Cristo.

Los actos comenzarán a las 19:00 horas con el rezo del Santo Rosario. A las 19:20 horas tendrá lugar el ejercicio del Quinario y, posteriormente, a las 19:30 horas, se celebrará la Santa Misa. La predicación estará a cargo de distintos sacerdotes a lo largo de estos días. El 16 y 17 de septiembre predicará don Bienvenido Mbessem; el 18 de septiembre, don Horacio de Jesús Quintero; y el 19 de septiembre, don Blas M. Sanz.

El Quinario concluirá el domingo 20 de septiembre, día de la Fiesta del Santo Cristo, con la celebración de la procesión y la Misa Solemne a las 11:30 horas. La predicación de esta celebración correrá a cargo de don Alfonso Belenguer, nuestro Administrador diocesano.

La celebración constituye una oportunidad para que la comunidad cristiana se reúna en torno al Santo Cristo de El Salvador y viva estos días de oración y celebración como preparación para su fiesta.

lunes, 31 de agosto de 2026

NOMENCLÁTOR 2026!!!

 


La Editorial EDICE, de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha editado una nueva edición en formato impreso del Nomenclátor, correspondiente al año 2026. Esta guía de la Iglesia, elaborada por la Oficina de Estadística y Sociología de la CEE, contiene información disponible de los nombres de responsables y direcciones vinculados a la Santa Sede, la Nunciatura Apostólica, el Tribunal de la Rota en España y la Conferencia Episcopal Española.

La Guía Nomenclátor, actualizada, continúa la colección impresa cuya última edición data del año 2016, cuando dejó de publicarse en formato impreso al ser sustituida por la versión digital, que continúa vigente en la web de la CEE. Esta publicación impresa pretende convertirse en una publicación anual, como respuesta al creciente interés de una mayoría de usuarios por disponer del formato en papel.

En este año 2026, el de su reedición, se produce una doble coincidencia de dos eventos principales en la Iglesia de España: la visita a nuestro país del Papa León XIV y la conmemoración del sexagésimo aniversario de la creación de la Conferencia Episcopal Española. Así lo atestigua la medalla recordatoria de ambos acontecimientos, mostrados en el anverso y reverso de la misma, ubicada en la portada.

Además, se muestra un índice onomástico de obispos, con las fechas más significativas. El capítulo de la Conferencia Episcopal Española ocupa el núcleo central de la obra, incluyendo dos mapas desplegables, uno con la división geográfica eclesial y otro con los límites eclesial y civil.

El objetivo principal de esta obra es el de seguir acercando, a todo el que la consulte, la realidad de las instituciones y responsables de la jerarquía en la Iglesia católica en España, mientras que todo lo que concierne a la información detallada de los nombres de responsables y direcciones, tanto en las principales instituciones de la Iglesia católica en España como en las diócesis, sigue estando actualizada, a fecha de publicación, en formato digital.

domingo, 30 de agosto de 2026

LA LITURGIA CRISTIANA!!!


 
La segunda lectura es realmente importante hoy.

La Liturgia cristiana es la gran donación al Amor.

Este es el culto verdadero: “Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios”.

Todo es todo, sin reservas.

Es una Liturgia que se expresa al mismo tiempo en la celebración y en la vida.

Una ofrenda de amor.

La Liturgia es una existencia celebrada ante el mundo.

Este es el culto de la Nueva Alianza.

El Evangelio de hoy es continuación del leído el pasado Domingo.

Después de la profesión de fe de Pedro, Jesús empieza a anunciar que su camino es el del amor crucificado, que Él camina hacia la oblación total y definitiva de mismo que se cumplirá en Jerusalén.

Es como un primer “pregón Pascual”.

Es importante el verbocomenzó a manifestar”: Jesús usa la pedagogía, casi la mistagogia, con relación a los discípulos que había llamado.

Lo comunica en el momento oportuno: cuando ellos pueden comprender.

El horizonte último, sin embargo, es la certesa, la confiança, que Dios le resucitará, pasivo de la divinidad, al tercer día.

La expresiónal tercer día”, que después pasó al Credo, está cargada de teología.

El tercer día”, el día que ya pertenece a Dios, éste actuará.

Desde ahora, quienes quieran seguirle saben qué les espera: ellos también tienen que tomar la cruz.

Es el único camino de redención.

Jesús ha redimido el mundo como lo hacen los verdaderos amadores: con un gran amor y con un gran dolor, primera lectura.

Lo contrario es no pensar como Dios, sino “como los hombres”.

Esta mentalidad es lo que expresa con tan buen corazón Pedro, y que recibe el regaño temible de Jesús:¡Ponte detrás de mí, Satanás!

La tentación que siempre deberá soportar la Iglesia, y con ella todas las existencias cristianes, es abandonar o rechazar la cruz.

La cual permanecerá siempre como un escándalo y un absurdo (cf. 1 Cor 1,23).

Jeremías, perseguido e incomprendido, prefigura a Cristo en su pasión, primera lectura.

Y también Jesús, como Jeremías, siendo halagado, “seducido” por el amor del Padre, se sentirá incomprendido y rechazado: ¿por qué seguir hablando?

Sin embargo, el silencio le es insoportable como a todo profeta:como fuego interior, el amor del Padre, le mueve al anuncio.

El Salmo expresa los sentimientos orantes de la Iglesia, unida a Jesús.

El agua de la vida es más que una bella metáfora poética.

El orante necesita imperiosamente el agua de la vida: es lo que le hace vivir, de lo contrario moriría.

El agua de la vida es el amor,  la gracia de Dios que vale más que la vida.

La Iglesia Esposa tiene sed del Dios que le da la vida: “mi alma está sedienta de ti”.

No olvidemos que el Señor, según el Evangelio de Juan, murió recitando este Salmo: “Tengo sed como tierra reseca, agostada, sin agua