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viernes, 6 de febrero de 2026

SOMOS POCOS!!!

 


Con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que se celebra el próximo lunes 2 de febrero, el programa El Espejo de la Iglesia en Teruel de COPE entrevistó a Fray José María Simón, presidente de CONFER Teruel y superior de la comunidad de San Nicolás de Bari.

Durante la entrevista, realizada por David López, Fray José María reflexionó sobre el sentido profundo de la vida consagrada, definida como una vida entregada plenamente a Dios y a los demás, desde la fidelidad cotidiana, la discreción y el servicio. «Todos somos consagrados por el bautismo, pero quienes damos este paso lo hacemos de manera pública, poniendo nuestra vida en manos del Señor», explicó.

El presidente de CONFER recordó que esta jornada fue instituida por san Juan Pablo II en 1997 y se celebra el día de la Presentación del Señor, como signo de consagración a Dios, siguiendo el ejemplo de Jesucristo. «Queremos imitar a Jesús en sus pensamientos, sentimientos y acciones, y dejar que sea Él quien lleve el testigo de nuestra vida», señaló.

Fray José María destacó también la importancia de dar visibilidad a la vida consagrada en la Iglesia diocesana. Aunque muchas veces su labor se desarrolla en silencio, subrayó que en Teruel, a pesar de ser pocos, las comunidades religiosas están presentes en ámbitos clave como la atención a los mayores, a los migrantes, a los jóvenes, a los presos, en la educación y en la oración. «Es una manera de hacer presente a Dios a través de personas entregadas, con sus aciertos y sus limitaciones», afirmó.

En la actualidad, la diócesis cuenta con cuatro comunidades femeninas y seis masculinas, además del monasterio de clausura de las Agustinas de Rubielos de Mora.

Durante la entrevista, Fray José María explicó también el sentido de los votos de pobreza, castidad y obediencia, así como el valor simbólico del hábito, como signo de consagración, humildad y coherencia de vida. Asimismo, habló sobre la realidad de las vocaciones, destacando la importancia de acompañar a los jóvenes y ofrecer espacios donde puedan experimentar y discernir su llamada.

En relación con CONFER, recordó que esta institución agrupa a las congregaciones religiosas para apoyarse mutuamente, defender sus derechos y dar visibilidad a la vida consagrada. «Aunque seamos pocos y mayores, lo importante es seguir al servicio de quienes quieran acercarse», subrayó.

Como acto central de esta jornada, Fray José María anunció la celebración de una Eucaristía el lunes 2 de febrero, a las 19:00 horas, en el Santuario de San Nicolás de Bari, presidida por el administrador diocesano, don Alfonso. Al finalizar, habrá un momento de convivencia fraterna.

Desde la Diócesis de Teruel y Albarracín se invita a todos los fieles a participar en esta celebración y a dar gracias por el testimonio de tantos hombres y mujeres que, desde la vida consagrada, siguen entregando su vida al servicio del Evangelio.

miércoles, 4 de febrero de 2026

LA GUERRA AL HAMBRE!!!

 


La delegación de Manos Unidas en Teruel ha presentado esta mañana la Campaña contra el Hambre 2026, que este año lleva por lema «Declara la guerra al hambre», una llamada urgente a combatir las causas profundas de la violencia, la desigualdad y la pobreza en el mundo.

Durante la rueda de prensa, celebrada en la sede de Manos Unidas en Teruel, la presidenta diocesana, Alicia Esparza, ha subrayado que «hablar de paz sigue siendo hoy una urgencia» y ha recordado que «la paz hay que construirla mucho antes de que callen las armas, atajando las causas que generan violencia». En este sentido, ha señalado que el hambre y la pobreza constituyen una forma de violencia silenciosa que afecta a millones de personas en numerosos países del mundo.

Desde la delegación de Teruel, Manos Unidas quiere contribuir de manera concreta a la construcción de la paz mediante el apoyo a proyectos de desarrollo que promueven la dignidad de las personas y reducen las desigualdades. En esta campaña, la delegación impulsa tres proyectos de cooperación, con una inversión total de 145.127 euros.

La voluntaria Julia Muñoz ha explicado los detalles de estos proyectos, insistiendo en que «la paz se construye desde el desarrollo de los pueblos». El primero de ellos se desarrolla en Sidón (Líbano), en campamentos de personas refugiadas sirias, y consiste en un programa de formación en costura y confección para 60 mujeres, que incluye la entrega de maquinaria, materiales y apoyo para la crianza de sus hijos durante el periodo formativo, con un presupuesto de 33.000 euros.

El segundo proyecto se sitúa en Ruanda, donde Manos Unidas participa en un 80 % de la construcción de un invernadero y la formación de jornaleros agrícolas, con el objetivo de mejorar el rendimiento del cultivo de la patata. El coste total del proyecto asciende a 56.638 euros.

El tercer proyecto se desarrolla en Benín y está centrado en un centro de formación de profesorado, tanto para nuevos docentes como para los que ya ejercen. Beneficiará a 800 alumnos durante doce meses, con una aportación de Manos Unidas del 92 % del proyecto, por un importe de 58.805 euros.

Desde la delegación se ha insistido en la importancia de que las personas que colaboran con Manos Unidas conozcan el destino concreto de los fondos recaudados, reforzando así la transparencia y la corresponsabilidad solidaria.

Alicia Esparza ha recordado también que la campaña contará con diversos actos de sensibilización, entre ellos la presentación pública mañana miércoles, 4 de febrero, a las 19:00 horas, en el claustro del Obispado, así como la celebración del Día del Ayuno Voluntario, el próximo viernes, una invitación a tomar conciencia de la realidad del hambre y a donar el gasto no realizado en comida a los proyectos de Manos Unidas.

Actualmente, la delegación de Manos Unidas en Teruel cuenta con unos 40 voluntarios, repartidos en localidades como Teruel, Calamocha, Gea, Alcorisa, Mas de las Matas o Cella. «El mundo es de todos y para todos», ha concluido la presidenta, animando a la sociedad turolense a sumarse a esta campaña solidaria.

lunes, 2 de febrero de 2026

LA CANDELARIA

 


La Acción Católica General (ACG) de Teruel celebrará el próximo lunes 2 de febrero, festividad de la Presentación del Señor, la tradicional celebración de la Candelaria, a las 17:00 horas en la iglesia de Santa Clara.

Se trata de una celebración profundamente arraigada en la vida cristiana de la ciudad, en la que los padres y madres de los niños y niñas nacidos durante el último año acuden con sus pequeños para recibir su bendición. Un gesto que hunde sus raíces en el relato evangélico de la presentación de Jesús en el templo por María y José, conforme a la tradición judía (cf. Lc 2,22-40), y que hoy la Iglesia vive como un signo de fe, de gratitud y de confianza en Dios Padre.

Desde la Acción Católica General subrayan que esta bendición expresa el deseo de las familias de poner la vida de sus hijos bajo la mirada amorosa de Dios, reconociéndolos como un don y confiando su crecimiento humano y cristiano a la comunidad creyente.

La celebración estará presidida por el Administrador Diocesano de Teruel y Albarracín, don Alfonso Berenguer, y en el transcurso de la misma se entregarán las tradicionales candelas, símbolo de Cristo, luz del mundo, que ilumina la vida de las personas y de las familias.

Desde la ACG de Teruel se invita a todas las familias que han tenido un hijo o hija en el último año a participar en esta celebración, que quiere ser también una expresión comunitaria de acompañamiento y esperanz

domingo, 1 de febrero de 2026

SERMÓN DE LA MONTAÑA


El Sermón de la Montaña, la carta magna de la predicación de Jesús, empieza con la proclamación de las bienaventuranzas.

¡Toda la enseñanza del Señor está ahí!

"Makárioi" significa "dichosos según Dios", no según "el mundo", en sentido joánico.

"Bienaventurados" podría traducirse como "bendecidos por el Señor" o "consagrados al Señor": son quienes le pertenecen.

El Reino no es algo prometido, sino algo concedido, ya dado: el Reino es  Dios mismo y no otra cosa.

El pasivo divino lo expresa: Dios es riqueza de los pobres, tierra prometida para los desheredados, misericordia suma para los misericordiosos, consuelo para los afligidos, saciedad para los que tienen hambre y sed de justicia, hijos suyos porque han trabajado por la paz, y dignos de contemplarle por ser limpios de corazón.

Los dones del Reino que el Señor da comparten el tiempo y la eternidad: llenan el presente y se manifestarán plenamente después.

La recompensa del cielo es Dios mismo, por eso deben alegrarse y hacer fiesta.

Dios es la fuente de la dicha.

Dios y sólo Dios es fuente de alegría.

Jesús, en la montaña, como nuevo Moisés, proclama la Nueva Alianza, y los discípulos, con una actitud de inmensa confianza, se acercan a Él.

Ellos manifiestan "el pueblo humilde y pobre que buscará refugio en el nombre del Señor", primera lectura.

Las bienaventuranzas que el Señor predica en la luminosa Galilea volverá a predicarlas desde la cátedra de la Cruz.

La Iglesia no debe tener otra pretensión sino manifestarse como el pueblo de las bienaventuranzas.

Unas bienaventuranzas que debe mostrar en su vida, es decir, en la existencia de todos y cada uno de los creyentes.

Por esos caminos transcurre su peregrinación en este mundo.  Por esas ocho vías va hacia Dios.

San Juan Clímaco, en su obra "Escala del paraíso"enseña que las bienaventuranzas son como una ascensión espiritual.

Realmente, es un don y el combate de toda una vida, pero sobre todo son siempre gracia y don del Espíritu Santo.

"El pueblo humilde y pobre" que escuchaba al Señor queda reflejado o mostrado por la comunidad de Corinto, segunda lectura, formada por gente de condición muy sencilla, pero a quien, por tres veces, Pablo afirma que Dios ha elegido.

También a cada uno de nosotros nos ha escogido, de manera que estamos, lit.: somos en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros "sabiduría, justicia, santificación y redención" (cf. 1 Cor 1, 27-30).

En lo juzgado como débil y necio por el mundo resplandece aún más la gloria y el poder de Dios.

En el Salmo responsorial, las bienaventuranzas se convierten en canto de alabanza.

En otro sentido, también el Señor refleja en las bienaventuranzas su propia persona, ya que Él las vivió una por una y en plenitud.

Por eso, uno de los himnos cristianos más antiguos canta: "¡Oh luz gozosa de la santa gloria del Padre celeste inmortal, Santo y feliz, Jesucristo!".