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miércoles, 7 de octubre de 2026

EDUCACIÓN EN LA FE!!!

 


Los obispos aragoneses llaman a renovar el compromiso de transmitir la fe a las nuevas generaciones y ponen el acento en tres claves: anuncio, testimonio y encuentro. Las Delegaciones de Catequesis de Aragón concretan este camino durante el curso 2026-2027 con la Eucaristía como eje de la formación y un encuentro regional que reunirá a los catequistas el próximo 24 de octubre en Bolea.

La Iglesia en Aragón celebra el Domingo de la Educación en la Fe con una invitación a renovar una de sus tareas fundamentales: transmitir el Evangelio y acompañar a las nuevas generaciones en su encuentro con Jesucristo.

En una carta conjunta, los obispos aragoneses recuerdan que esta misión implica a toda la comunidad cristiana y agradecen especialmente la labor de catequistas, profesores de Religión, familias y de quienes acompañan a las personas que buscan a Dios y comienzan o profundizan su camino de fe.

«Todos debemos ser conscientes de la importancia de transmitir esta fe a las nuevas generaciones», señalan los pastores, que resumen el horizonte de la educación cristiana en tres palabras: anuncio, testimonio y encuentro.

Anunciar, dar testimonio y facilitar el encuentro

La primera de esas claves es el anuncio. Los obispos recuerdan que la fe cristiana contiene una Buena Noticia que debe ser comunicada: Jesucristo ha resucitado y ofrece una vida nueva. Educar en la fe significa, por tanto, hacer posible que ese anuncio llegue también a quienes todavía no lo conocen o necesitan redescubrirlo.

Pero ese anuncio necesita ir acompañado del testimonio. La fe tiene contenidos que deben conocerse y comprenderse, pero su transmisión exige también que quien educa viva de manera coherente aquello que anuncia. Los catequistas y educadores cristianos están llamados así a ser «colaboradores del Señor» para que su mensaje pueda llegar a quienes lo buscan.

La tercera clave es el encuentro. «La fe es un encuentro con el Señor», afirman los obispos. De ahí que la tarea educativa no consista únicamente en transmitir conocimientos, sino en acompañar a otros para que puedan vivir personalmente ese encuentro. Para hacerlo posible, recuerdan la importancia de la formación, el trabajo en equipo, la constancia y una profunda vida de oración.

La Eucaristía, eje del nuevo curso

Ese planteamiento encuentra este curso una concreción especial en la propuesta de las Delegaciones de Catequesis de Aragón. Bajo el lema «La Eucaristía: escuela que nos enseña la gratitud del amor que se hace don», los catequistas están invitados a profundizar en el sacramento que constituye «fuente y culmen de la vida y misión de la Iglesia».

Las Delegaciones de Catequesis recuerdan que la Eucaristía educa en el agradecimiento por el amor recibido de Dios, pero también en la entrega. El amor celebrado en ella «no se guarda, sino que se entrega y se hace regalo» para los demás. La catequesis se convierte así en un espacio privilegiado para aprender no solo qué es la Eucaristía, sino también a vivirla, celebrarla y adorarla.

La propuesta incorpora asimismo las palabras de san Pablo: «He recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido» (1 Cor 11,23). Una expresión que recuerda la responsabilidad de la comunidad cristiana y, especialmente, de los catequistas como depositarios de una fe que reciben para entregarla a otros.

Formación para acompañar

La formación ocupa también un lugar destacado durante este curso. Las Delegaciones de Catequesis de Aragón proponen trabajar las catequesis sobre la Misa pronunciadas por el papa Francisco entre noviembre de 2017 y abril de 2018, recopiladas bajo el título La Misa, corazón de la Iglesia.

Son textos que recorren los diferentes momentos de la celebración desde una pedagogía cercana y existencial e invitan a comprender la Eucaristía como un don que se recibe para después llevarlo a la vida. Para facilitar su utilización en los grupos, las delegaciones han elaborado además un folleto con oraciones y preguntas para la reflexión.

De esta forma, la llamada de los obispos a cuidar la formación de quienes educan en la fe encuentra también un cauce concreto para catequistas de las distintas diócesis aragonesas.

Los catequistas de Aragón se encontrarán en Bolea

Otro de los momentos importantes del curso llegará el sábado 24 de octubre, cuando Bolea, en la diócesis de Huesca, acoja el Encuentro Regional de Catequistas de Aragón.

Catequistas de las distintas diócesis están convocados a una jornada concebida para favorecer tanto el encuentro con el Señor como el encuentro entre quienes comparten una misma misión y necesitan «sostenerse» mutuamente en ella.

La acogida comenzará en torno a las 10.00 horas en el pabellón municipal. Después, en la iglesia parroquial de Santo Tomás, tendrá lugar la oración inicial y se presentarán el lema, el cartel y el material formativo del curso. Los participantes conocerán también la localidad y la colegiata de Santa María, donde celebrarán la Eucaristía en torno a las 13.00 horas, antes de concluir la jornada con una comida y un tiempo de convivencia. Las inscripciones se realizan a través de las Delegaciones de Catequesis.

El horizonte de todo este camino queda resumido en la oración preparada para acompañar el curso: pedir que el encuentro con Cristo en la Eucaristía saque al creyente «de nuestros egoísmos, de la indiferencia y de una fe cómoda y privada» y lo convierta en instrumento de amor, paz, justicia y alegría.

Una petición que enlaza directamente con el mensaje de los obispos para este Domingo de la Educación en la Fe: anunciar a Jesucristo, hacerlo visible con la propia vida y acompañar a otros hasta el encuentro con Él.

martes, 6 de octubre de 2026

PRIMER ENCUENTRO DE LA HOSPITALIDAD DE LOURDES!!!

 


La Hospitalidad de Lourdes de la Diócesis de Teruel y Albarracín ha celebrado su primer encuentro de voluntarios y voluntarias, una iniciativa que busca fortalecer la convivencia y seguir mejorando el servicio que se presta en las peregrinaciones a Lourdes.

El encuentro tuvo lugar el pasado 25 de septiembre en la Fuentecerrada, donde un grupo de voluntarios de la Hospitalidad compartió una tarde de reflexión y convivencia. Durante la jornada se pusieron en común las diferentes aportaciones y propuestas de los participantes, con el objetivo de analizar cómo mejorar las próximas peregrinaciones.

Además de este espacio de diálogo y participación, el encuentro permitió crear un ambiente de familia entre los voluntarios, que pudieron compartir experiencias y estrechar lazos en un ambiente cercano y fraterno.

La jornada concluyó con una pequeña merienda compartida y con el deseo de continuar celebrando nuevos encuentros de voluntarios en el futuro.

«Ya estamos preparando la siguiente peregrinación», señala Isabel Redón, quien agradece la participación de todos los voluntarios y expresa el deseo de que «haya más encuentros».

lunes, 5 de octubre de 2026

JORNADA POR EL TRABAJO DECENTE!!!

 


La Iglesia en Aragón se sumará el próximo 7 de octubre a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que este año se celebrará bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente». La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) está integrada por Cáritas, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Las distintas diócesis aragonesas organizarán sus propios actos y gestos públicos, de acuerdo con sus circunstancias y posibilidades, dentro de una misma llamada a reivindicar unas condiciones laborales que permitan desarrollar una vida digna.

La propuesta elaborada a nivel estatal por Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) no plantea, de hecho, una celebración uniforme. El material remitido a las diócesis insiste en que se trata de una orientación que puede ser «adaptada y/o modificada» en cada territorio, manteniendo un horizonte común. GESTO PUBLICO La vigilia preparada para la jornada sigue el mismo criterio: es una sugerencia para que cada diócesis organice la celebración desde su propia realidad.

Trabajo y vivienda, dos realidades inseparables

La campaña de este año presta una atención especial a la relación entre precariedad laboral y acceso a la vivienda. Según ITD, disponer de un empleo ya no garantiza necesariamente unas condiciones suficientes para desarrollar un proyecto de vida autónomo. La iniciativa reclama empleo estable, salarios suficientes y políticas públicas que faciliten el acceso a una vivienda asequible.

La organización señala que solo el 31% de las personas de entre 18 y 34 años vive de forma independiente sin ayuda familiar, mientras que la edad media de emancipación se sitúa en los 30,2 años. La combinación de alquileres elevados, empleos precarios y salarios insuficientes obliga a muchas personas, especialmente jóvenes, a prolongar durante años la convivencia familiar, compartir vivienda o renunciar a un proyecto vital autónomo.

«La crisis habitacional se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la exclusión», señala Iglesia por el Trabajo Decente, que advierte de que, cuando el acceso a la vivienda queda condicionado por dinámicas especulativas, el trabajo pierde parte de su capacidad para sostener una vida digna.

Una llave para abrir la puerta a una vida digna

Los materiales preparados para la jornada utilizan simbólicamente una puerta y una llave. La puerta representa las barreras que dejan a muchas personas fuera de derechos fundamentales como la vivienda, la protección social o la posibilidad de construir su propio proyecto de vida. La llave simboliza el trabajo decente como instrumento para avanzar hacia una sociedad más inclusiva.

Entre las propuestas planteadas se encuentran representaciones públicas, murales, momentos de reflexión y celebraciones de oración. No obstante, serán las propias diócesis las que concreten en Aragón la forma de visibilizar la jornada.

La vigilia propuesta por ITD invita además a contemplar esta realidad desde la fe y la Doctrina Social de la Iglesia, poniendo en el centro la dignidad de la persona y recordando que el trabajo, la vivienda, la educación y la salud constituyen condiciones fundamentales para una vida segura y digna.

Con los distintos gestos que tendrán lugar el 7 de octubre, la Iglesia en Aragón se unirá así a una jornada que quiere recordar que el trabajo decente no es únicamente una cuestión laboral, sino una condición esencial para acceder a derechos, construir un hogar y desarrollar un proyecto de vida digno.

domingo, 4 de octubre de 2026

CATEQUESIS PASCUAL!!!


 

La parábola debe enmarcarse en el mismo contexto del Domingo anterior: en Jerusalén, en el templo, y dirigida a los sumos sacerdotes y a los ancianos.

Es una parábola transida de la catequesis pascual: el Padre envió al Hijo, lo cogieron, lo sacaron de la viña y lo mataron.

El Señor habla, como en todas las paràboles, de sí mismo.

Él ha dado la vida por la viña bellísima que el Padre le ha dado.

Todo este pasaje recuerda los improperios del Viernes Santo.

Esta parábola nunca debe leerse en clave antisemita.

La viña de la cual el Señor quiere recolectar su fruto durante la vendimia es Israel y al mismo tiempo es la Iglesia.

“La viña del Señor del universo es la casa de Israel” y también el nuevo Israel de Dios: la Iglesia.

Es la viña por la cual el Señor ha realizado las maravillas del éxodo pascual, como canta el Salmo de hoy.

El Reino de Dios siempre puede ser sustraído a aquellos que no lo hacen fructificar y puede ser dado a otros.

En todas las últimas parábolas de Mateo siempre se mencionan los dones que el Señor nos ha confiado, en este caso, la vid.

Dios ha puesto su tienda en el mundo, pero si no hay nadie para habitarla, Él puede levantar la tienda y plantarla en otro lugar.

Cada uno de nosotros estamos llamados a ser, como dijo de sí mismo el Papa Benedicto XVI poco después de su elección como sucesor de Pedro: “un simple y humilde trabajador de la viña del Señor” (19 de abril de 2005).

San Pablo en la segunda lectura, exhorta a la comunidad a buscar la verdad que se manifiesta en siete aspectos: lo que es “verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o merito”.

Practicar todo lo que el Apóstol ha transmitido es la “tradición del Señor”.

Entonces, la paz de Dios llena los corazones.