miércoles, 18 de marzo de 2026
LA VIDA!!!
lunes, 16 de marzo de 2026
domingo, 15 de marzo de 2026
DOMINICA LAETARE
"Dominica Laetare".
Se llama así por la célebre antífona gregoriana del introito de la Misa, extraída del libro de Isaías (Is 66,10-11).
Esta bellísima antífona de entrada nos hace elevar el corazón hacia la Jerusalén del cielo: anuncia el consuelo, la alegría que reencuentra la Esposa amada cuando, después de la tristeza y del abandono experimentados por razón del pecado, las recupera.
La basílica de la Santa Cruz en Roma, donde antiguamente se celebraba hoy la liturgia estacional, era imagen de la Iglesia que peregrina hacia la Jerusalén eterna, su morada definitiva (antífona de comunión).
Hoy el Papa hacía una ofrenda floral, una rosa roja a la Santa Cruz, que simbolizaba el jardín ameno y aromático del Paraíso.
El color de la rosa probablemente es el origen del color rosado de la liturgia de hoy.
Este Domingo, a la mitad de la Cuaresma anticipa el gozo de la Pascua: es como un respiro dentro de la Cuaresma y un preludio de la solemnidad pascual.
La oración colecta reza: "Haz que el pueblo cristiano se apresure, con fe gozosa y entrega diligente, a celebrar las próximas fiestas pascuales".
El antiguo introito y el Salmo que lo acompaña expresa la alegría de la Iglesia por el Bautismo que recibirán los catecúmenos y anticipa la alegría pascual.
La alegría cristiana tiene una clara significación escatológica: los cristianos nos alegramos siempre de los bienes futuros y esa alegría repercute en la alegría de nuestra vida.
Se experimenta como don una alegría que será plena, "a pesar de las vicisitudes de lo cotidiano" (cf. Jn 16,33).
Los signos festivos acompañan este Domingo: entre ellos descuella, aunque de manera opcional pero recomendable, el color rosáceo para las vestiduras litúrgicas.
Propiamente, es el color púrpura, como preludio de los "gaudia paschalis festí" para los catecúmenos y los fieles.
Nuestra conversión es siempre una alegría para la Iglesia de la tierra y del cielo (Lc 15,7).
Y la Cruz del Señor "ornata regis púrpura" es nuestra gloria y salvación.
Misa: 1 Sam 16, 1b. 6-7. 10- 13a; Sal 22, 1b-3a. 3b-4. 5. 6; Ef 5, 8-14; Jn 9, 1-41;o bien, más breve: Jn 9, 1. 6-9. 13-17. 34-38.
Domingo del ciego de nacimiento.
El Evangelio es la catequesis sobre Cristo, luz del mundo.
Es el sexto signo del IV Evangelio, que contiene siete, a los que hay que añadir el signo más grande, el octavo, que es la Resurrección del Señor.
El ciego representa la humanidad pecadora que reencuentra en Cristo la luz de la vida.
La luz divina es propiamente Dios mismo.
El Bautismo es llamado en la literatura antigua "iluminación".
El relato es una larga historia, narrada a modo de drama: quien cree, debe su visión, su fe, a Cristo.
Llega por pura gracia a la luz.
Pero quien cree que ve y se considera un buen creyente sin deber nada a la gracia, éste es ciego y lo será siempre.
La conclusión del Evangelio es ésta: "Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado; pero como decís “vemos”,vuestro pecado permanece".
El itinerario de la fe del ciego de nacimiento expresa y marca la gradualidad del camino de la fe: ha pasado de las tinieblas de la desesperanza a la luz más pura de la fe; y todo, en virtud de una gracia que ni él ha pedido.
El ciego, con la luz de la fe iluminando sus ojos, confiesa la fe: "Creo, Señor". Y se prostró ante Él".
Le adoró como un auténtico creyente.
La noche de Pascua escucharemos el cuasi tropario pascual que san Pablo menciona en la segunda lectura: "Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo te iluminarà".
El Salmo 22 es el Salmo de la Iniciación cristiana pues en él resplandecen el misterio del Bautismo, "me conduce hacia fuentes tranquilas", de la Crismación, "me unges la cabeza con perfume" y de la Eucaristía, "preparas una mesa ante mí".
En la primera lectura se evoca la alianza davídica.
sábado, 14 de marzo de 2026
ORACIÓN SIN BARROTES

Desde la Delegación de Pastoral Penitenciaria de Teruel y Albarracín nos invitan, al final de esta Cuaresma, a una oración comunitaria que exprese la comunión entre las personas privadas de libertad de nuestro Centro Penitenciario y el resto de la Diócesis.
Proponen rezar con un mismo Via Crucis durante 5 días -del lunes, 23 al 27 de marzo, viernes-, al que hemos llamado “ORACIÓN SIN BARROTES”. Cada día meditaremos sobre distintas estaciones.
El Via Crucis está adjuntado en formato “folleto”, para que se pueda imprimir y entregar en vuestra parroquia o delegación a todos los que quieran unirse a esta oración, acompañando a Jesús en el Camino de la Cruz. También se puede difundir digitalmente o pedirlo impreso en conserjería del Obispado.
Gracias por vuestra acogida y oración.
jueves, 12 de marzo de 2026
REVIVE LA PASIÓN

Cada Semana Santa, en distintos lugares de Aragón, el relato de la Pasión deja de ser únicamente un texto proclamado en la liturgia para convertirse en escena viva. Hombres y mujeres de todas las edades se transforman en personajes del Evangelio y vuelven a contar, con palabras, gestos, música o silencio, la historia de Jesús de Nazaret.
No son actores profesionales. Son vecinos que, movidos por la fe o por una tradición profundamente arraigada en sus pueblos, dedican meses de preparación para representar los momentos centrales del cristianismo. Desde grandes representaciones teatrales hasta vía crucis vivientes o propuestas artísticas contemporáneas, Aragón mantiene viva una tradición que sigue reuniendo cada año a miles de personas.
Alcorisa: el Evangelio en el Monte Calvario
Uno de los ejemplos más conocidos es el Drama de la Cruz de Alcorisa, en la diócesis de Teruel y Albarracín. Cada Viernes Santo a las cinco de la tarde, el Monte Calvario —un vía crucis empedrado que data del siglo XVI— se transforma en una evocación de la Judea del siglo I.
Más de 300 vecinos participan en esta representación que comenzó en 1978, cuando un grupo de jóvenes amantes del teatro decidió aprovechar este singular paraje para recrear los últimos días de la vida de Jesús. Hoy se ha convertido en una de las citas más emblemáticas de la Semana Santa aragonesa.
Mario Nuez lleva 26 años participando en la representación y ha interpretado diferentes papeles a lo largo del tiempo.
«El pueblo se vuelca. Hay en torno a 300 personas implicadas, de los que más de 200 son actores o actrices. Dentro de la Ruta del Tambor y del Bombo ofrecemos algo diferente», explica.
Para él, interpretar a Jesús ha sido una experiencia especialmente intensa.
«Representar a Jesús es algo indescriptible. Una experiencia súper bonita».

Huesca: más de sesenta años de teatro de la Pasión
En la diócesis de Huesca, la Pasión se vive sobre un escenario. Desde hace más de seis décadas, la Asociación de Antiguos Alumnos Salesianos representa La Pasión en el teatro salesiano de la ciudad.
Se trata de una gran producción teatral en la que participan cerca de 200 personas, unas 140 de ellas sobre el escenario. La obra dura aproximadamente tres horas y cada año introduce nuevos elementos escénicos para actualizar el relato evangélico.
Txiki Ferrer, miembro de la organización, destaca la dimensión comunitaria del proyecto:
«El año que viene haremos 80 años. Participan unas 200 personas, unas 140 encima del escenario. Dedicamos muchísimas horas, todo de forma altruista».
Muchos de los participantes comenzaron siendo niños en la obra y continúan hoy implicados en el proyecto.
«Yo llevo 40 años. Somos como una gran familia, se crean unos lazos muy fuertes. Empecé haciendo de niño y ahora represento a Pilatos», explica.
Cada temporada se realizan varias funciones que reúnen a cerca de 2.000 espectadores, creyentes y no creyentes, atraídos por una propuesta que combina tradición teatral y mensaje evangélico.
Torrehermosa: un Vía Crucis viviente que recorre el pueblo
En la diócesis de Tarazona, la Pasión adopta una forma distinta. En la localidad de Torrehermosa, en la comarca de Calatayud, se celebra desde 2010 el Vía Crucis viviente «Por la cruz a la luz».
La iniciativa está impulsada por la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Virgen de la Soledad de Villarreal, que recrea las escenas de la pasión, muerte y resurrección de Cristo mediante una peregrinación cuaresmal con más de treinta personajes.
Felipe Monfort, presidente de la cofradía, subraya el carácter penitencial del acto y su conexión con tradiciones históricas.
«Es un acto penitencial que recoge el testigo de quienes ya hace 480 años en Villarreal hacían las escenas. Es una prolongación de aquello».
El proyecto se sostiene gracias a la colaboración de los vecinos del pueblo.
«Agradecemos mucho la hospitalidad de Torrehermosa. Nos ayudan mucho», explica Monfort.
En total, alrededor de 150 personas participan en la organización de este vía crucis viviente que convierte las calles del municipio en escenario del relato evangélico.

Zaragoza: la Pasión en clave artística
En Zaragoza, la Pasión se expresa con un lenguaje diferente. La propuesta «Pasión», impulsada por jóvenes vinculados a Hakuna Zaragoza, une música, poesía y contemplación en una experiencia artística que busca introducir al público en el misterio de los últimos momentos de Jesús.
La representación combina música en directo, fotografía, poesía, oración y otros elementos artísticos en un ambiente de silencio y recogimiento.
Fran González, uno de los participantes, explica que la iniciativa nace del deseo de vivir la Semana Santa de una forma intensa y contemplativa.
«Es muy sobrio, muy solemne. La gente disfruta muchísimo», señala.
Entre diez y quince músicos participan en el escenario, procedentes de distintos grupos de Hakuna presentes en Zaragoza.
«Nos juntamos una vez por semana en nuestras parroquias y este acto es conjunto», explica.
Además, la experiencia tiene también una dimensión espiritual para quienes participan.
«Nosotros colocamos siempre una capillita con el Santísimo y mientras no estamos en el escenario, estamos rezando. Nos permite vivir la Semana Santa de manera intensa».
Una tradición que sigue viva
Aunque cada lugar tiene su estilo —teatro popular, vía crucis viviente o propuesta artística— todas estas iniciativas comparten una misma intuición: que la historia de la Pasión no pertenece solo al pasado.
Cada año vuelve a representarse porque sigue interpelando al presente. Y porque en muchos lugares de Aragón hay comunidades enteras dispuestas a volver a encarnarla, recordando que el relato central del cristianismo sigue teniendo algo que decir al corazón del ser humano.

