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miércoles, 28 de octubre de 2026

LA IGLESIA ESTA VIVA!!!

 


El limosnero del Papa, que presidió la misa estacional del Pilar, invita a ser una Iglesia más evangelizadora, comprometida con los pobres y abierta a los desafíos actuales. En una entrevista concedida a Iglesia en Aragón, habla también de su misión al servicio de los más necesitados y de su estrecha relación con León XIV.

El arzobispo Luis Marín de San Martín, limosnero de Su Santidad y prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, visitó Zaragoza el pasado 12 de octubre para presidir la misa estacional de la solemnidad de Nuestra Señora del Pilar. El religioso agustino, que hasta el pasado mes de marzo desempeñó el cargo de subsecretario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, conversó con Iglesia en Aragón sobre los desafíos de la evangelización, el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables y la personalidad del papa León XIV, con quien compartió cinco años de vida comunitaria.

Su presencia en Zaragoza coincidió con una de las jornadas de mayor expresión de religiosidad popular en Aragón. Una celebración que, según reconoció, le permitió comprobar de primera mano la vitalidad de la fe de miles de personas que se acercaron a la Virgen del Pilar.

«La Iglesia está viva»

Marín se mostró especialmente impresionado por la participación de los fieles en los actos de la festividad. «La festividad de Nuestra Señora del Pilar nos hace ver la vitalidad del pueblo, de la religiosidad popular», afirmó, evocando las numerosas personas que acudieron con flores a la plaza y a la basílica para rezar ante la Virgen.

«La Iglesia está viva», insistió. Sin embargo, advirtió de que esta manifestación de fe no debe quedarse únicamente en la celebración, sino que ha de traducirse en un compromiso cristiano más profundo y en una renovada voluntad evangelizadora.

«Ojalá toda esta fiesta sea un impulso. Nos impulse a evangelizar. A no quedarnos cerrados, a no quedarnos en casa. A no tener miedo», señaló.

En este sentido, lanzó una exhortación especialmente significativa para las comunidades cristianas: «Hay que superar esta tentación de quedarnos en retaguardia. De cerrarnos en lo de siempre».

Para el arzobispo, la evangelización requiere creyentes capaces de salir al encuentro de los demás y de dar testimonios «sencillos, coherentes y alegres» de su fe, mostrando con su vida lo que significa la unión con Cristo y la pertenencia a la Iglesia.

La caridad, una misión que no tiene fronteras

El pasado mes de marzo, León XIV confió a Luis Marín la responsabilidad de dirigir el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, desde el que se coordina la ayuda que se ofrece directamente en nombre del Pontífice a personas y comunidades necesitadas.

El arzobispo reconoció que se trata de «una enorme responsabilidad», pero también de una tarea que le permite entrar en contacto con la vitalidad de la Iglesia y con el testimonio de tantas personas comprometidas en la atención a los más vulnerables.

«Encontramos a Cristo que no se cierra en un despacho, sino que sale a buscar a los más necesitados, a los más desfavorecidos», explicó.

Esta experiencia le permite descubrir también la universalidad de la Iglesia y de una caridad que, según recordó, «llega a todos los rincones, no tiene fronteras».

Marín destacó que el servicio a los pobres no consiste únicamente en ofrecer ayuda material. Supone también una oportunidad para escuchar, aprender y recibir de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento. «Es una oportunidad para dar, pero también para recibir de los pobres», afirmó.

«Muchas veces intentamos no ver el dolor que nos rodea»

Preguntado por las situaciones de pobreza y exclusión que más le han impresionado en sus primeros meses al frente del Dicasterio, el arzobispo señaló que las necesidades son numerosas y que, con frecuencia, el principal problema es nuestra dificultad para reconocerlas.

«Basta tener ojos para verlas. Muchas veces lo que intentamos es no ver el dolor que nos rodea, no ver a Cristo crucificado, a Cristo herido», lamentó.

Entre las realidades que reclaman la atención de la Iglesia mencionó a quienes necesitan alimentos, atención médica o un lugar donde dormir, tanto en Roma como en otras partes del mundo. También recordó a las víctimas de catástrofes naturales, como terremotos e inundaciones.

«Donde haya una necesidad, donde haya una persona que sufre, debemos sentirnos interpelados», subrayó.

El limosnero del Papa quiso reconocer especialmente la labor de las numerosas personas que colaboran en la acción social de la Iglesia. «La cantidad de personas que están implicadas en la acción social, en la Iglesia. Una bendición», expresó.

Para Marín, toda esta actividad caritativa nace del encuentro con Cristo y constituye una manifestación concreta de la fe. En este sentido, recordó también una convicción del Pontífice: «La mayor pobreza es no conocer a Cristo, vivir ajeno a Él».

León XIV, una persona «tranquila, reflexiva» y que «sabe escuchar mucho»

La entrevista permitió conocer también algunos aspectos de la personalidad de León XIV a través del testimonio de alguien que mantiene con él una relación especialmente cercana.

Luis Marín y Robert Prevost comparten la espiritualidad agustiniana y convivieron durante cinco años en la misma casa. Una experiencia que ha permitido al actual limosnero pontificio conocer de primera mano la dimensión humana y espiritual del Papa.

«Siempre ha sido como se muestra ser. Como se muestra, así es», afirmó al preguntarle por los rasgos de León XIV que quizá todavía no se conocen suficientemente.

Marín destacó, por encima de todo, la centralidad de la fe en la vida del Pontífice: «Cristo es el centro de la vida del Papa. Lo ha sido siempre, en la vida de Robert Prevost».

También subrayó su «inmenso amor a la Iglesia», que se traduce en una disponibilidad constante para atender sus necesidades.

En el plano personal, lo describió como una persona «tranquila, reflexiva», que «sabe escuchar mucho», reparte responsabilidades y cuida especialmente la comunión, las relaciones personales y la cercanía.

«Yo le admiro profundamente y le quiero profundamente», confesó. Y recordó que esos cinco años de convivencia le permitieron apreciar «la excepcional valía de la persona humana» que hay detrás de León XIV.

Una invitación a vivir la fe con esperanza

Más allá de su nueva responsabilidad en la Curia romana, monseñor Marín quiso aprovechar su visita a Zaragoza para transmitir un mensaje de esperanza.

La multitudinaria celebración del Pilar le permitió constatar la fuerza de la religiosidad popular, pero también plantear una pregunta de fondo: cómo transformar esa devoción en un compromiso cristiano cotidiano y en un impulso renovado para la misión de la Iglesia.

Su mensaje fue una invitación a abandonar el miedo, superar las inercias y salir al encuentro de los demás, especialmente de quienes más necesitan la cercanía de la comunidad cristiana.

Al despedirse, el arzobispo agradeció la acogida recibida en Zaragoza y expresó su emoción por haber participado en una celebración tan significativa: «Realmente estoy impresionado. Es un regalo precioso poder estar aquí hoy».

lunes, 26 de octubre de 2026

AYUDA A LOS NECESITADOS!!!

 

Con motivo del Día de las Personas sin Hogar, Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín ha organizado diversas actividades de sensibilización

Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín se suma a la campaña de Personas sin Hogar bajo el lema «Un hogar, un lugar al que pertenecer». Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín acompañó a 582 personas sin hogar en 2025. La iniciativa pone el foco en la dignidad de las personas, la necesidad de garantizar el derecho a la vivienda y la importancia de construir comunidades que acojan y generen vínculos.

Cáritas Teruel se suma a la campaña de Personas sin Hogar de Cáritas, que este año se desarrolla bajo el lema «Un hogar, un lugar al que pertenecer», con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará el próximo 25 de octubre.

El acto central se preparo el jueves, 22 de octubre,  con la organización de un  Flashmob «Un hogar, un lugar al que pertenecer» y la lectura de manifiesto por los derechos de las personas sin hogar en la Plaza del Torico (Teruel), a las 12:00 horas.

La campaña quiere sensibilizar a la sociedad sobre la realidad del sinhogarismo y recordar que no se trata únicamente de las personas que duermen en la calle. Detrás de esta situación hay muchas personas que viven sin una vivienda segura, estable y digna, o que se encuentran en condiciones de alojamiento precarias e inseguras, sin un espacio desde el que desarrollar su proyecto de vida.

Según los datos de Cáritas Española, durante 2025 la red de Cáritas acompañó a 44.475 personas en situación de sin hogar en España, un 3,8 % más que el año anterior. Estas cifras reflejan la persistencia de una crisis social y residencial en la que influyen factores como la pérdida del empleo, el elevado coste de la vivienda, los desahucios y los procesos migratorios forzados.

Mucho más que no tener una casa

El lema de este año invita a mirar más allá de la falta de un techo. Tener un hogar significa disponer de un espacio seguro, pero también contar con vínculos, apoyo, reconocimiento y un sentimiento de pertenencia a la comunidad.

El sinhogarismo supone, en muchas ocasiones, la ruptura de relaciones familiares y sociales, la pérdida de redes de apoyo y la dificultad para acceder a derechos fundamentales como la vivienda, la salud, el empleo y la protección social.

Por ello, la campaña hace un llamamiento a dejar atrás los prejuicios y las etiquetas que deshumanizan a las personas en situación de sin hogar. Detrás de cada realidad hay una historia personal, con dificultades, capacidades, experiencias y esperanzas que merecen ser escuchadas y reconocidas.

Nadie debería verse privado de la posibilidad de vivir con dignidad ni de sentirse parte de la sociedad. La respuesta al sinhogarismo requiere el compromiso de las administraciones públicas, las entidades sociales y el conjunto de la ciudadanía para garantizar derechos y promover oportunidades reales de inclusión.

La comunidad, clave para construir un hogar

Cáritas recuerda que todas las personas necesitamos un lugar donde sentirnos acogidas, reconocidas y acompañadas. Frente a la exclusión, es necesario fortalecer los vínculos comunitarios, combatir la soledad y generar espacios de convivencia en los que cada persona pueda participar y sentirse parte de la sociedad.

La tipología europea ETHOS sobre sinhogarismo y exclusión residencial distingue cuatro grandes situaciones: personas que viven en la calle, personas sin vivienda, personas con vivienda insegura y personas que habitan en viviendas inadecuadas. Esta clasificación ayuda a comprender que el problema es más amplio de lo que habitualmente se percibe y que muchas situaciones de exclusión residencial permanecen invisibles.

A las personas que duermen en la calle se suman quienes sobreviven en alojamientos temporales, chabolas, caravanas, asentamientos o viviendas cedidas en condiciones precarias. Todas ellas comparten la dificultad de disponer de un hogar seguro, estable y digno.

Con esta campaña, Cáritas Teruel se une al llamamiento de Cáritas para defender los derechos de las personas en situación de sin hogar y promover una sociedad más justa, acogedora e inclusiva. Porque un hogar no es solamente un lugar donde vivir: es también un espacio donde sentirse a salvo, construir relaciones y pertenecer a una comunidad.

domingo, 25 de octubre de 2026

EL PRIMER MANDAMIENTO!!!


El Evangelio de hoy brota de la disputa entre saduceos y fariseos: estos últimos, buenos intérpretes de la Torá buscan la opinión del Rabino sobre cuál es el mandamiento principal de la Ley.

Jesús les remite a algo que surge inmediatamente en su corazón, porque lo aprendió de niño, seguramente de labios de su madre: el “Shemá Israel”.

Es la oración que cualquier israelita, aún hoy, recita tres veces al día.

Y hace el elogio grandioso: “Este mandamiento es el principal y primero”.

Del cual derivan y adquieren sentido todos los demás.

Sin embargo, inmediatamente añade: “El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

“Semejante” “homónimo” indica “de una naturaleza idèntica”.

Si el primer mandamiento se refiere a la primera tabla de la Ley, el segundo se refiere a la segunda tabla de la Ley.

Un mandamiento está incluido en el otro recíprocamente.

Amar a Dios es amar al prójimo, y amando al prójimo demostramos que verdaderamente amamos a Dios.

Es una “diàstasis” “separación” lingüística, propia del lenguaje poético, no fenomenológica.

En la revelación final, según el IV Evangelio, Jesús elevará aún más el listón: habrá que amar al prójimo no únicamente como a sí mismo, sino como Él nos ha amado.

Toda la Escritura, la Ley y los Profetas encuentran este núcleo esencial.

El cristiano sabe que no puede amar a Dios “por ley”, sino por correspondencia.

Debe amar a Dios, porque antes Dios le ha amado “con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente”, dándole el Hijo Unigénito.

Ser cristiano es una cuestión de amor.

El Salmo responsorial de hoy, el Salmo 17, es el único de todo el salterio que contiene la expresión: “Yo te amo, Señor; tú eres mi Fortaleza”. Claramente tiene relación con el Evangelio.

En la lectura del Éxodo, extraída del “Código de la alianza”, el Antiguo Testamento muestra los sentimientos de misericordia del pueblo santo para con los inmigrantes, las viudas, los huérfanos y los pobres: con ninguno de ellos se debe practicar la usura.

Ni tomar a nadie en prenda “el manto”.

El manto, para un oriental lo es todo: protección contra el sol, la noche, el frío y la lluvia.

El Señor ya lo predicó en el sermón de la montaña: “al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto” (Mt 5,40).

Dejar a un pobre sin manto es dejarle morir.

San Pablo, escribiendo a la comunidad de Tesalónica, segunda lectura, da gracias a Dios Padre, porque han abandonado los ídolos “para servir al Dios vivo y verdadero”.

De nuevo, el “Shemá Israel” y su recuerdo constante, visto como salvaguarda firme de los creyentes.

sábado, 24 de octubre de 2026

CATEQUESIS DE ADULTOS!!!!

 

Acompañar en la fe hoy: claves de guía en la Formación para Catequistas de Adultos

Claves para la escucha, el discernimiento y el acompañamiento en los procesos de fe de los adultos. Estas son las líneas que orientarán los trabajos de la próxima Formación para Catequistas de Adultos. El Salón San Isidoro del edificio ‘Sedes Sapientiae’, en Madrid, acogerá del 6 al 8 de noviembre este Encuentro organizado por la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado. 

El encuentro dará comienzo la tarde del viernes 6 de noviembre con la presentación de las jornadas y una ponencia introductoria sobre el perfil del adulto en la evangelización de la actualidad. A continuación, la primera sesión abordará el proceso global de la iniciación cristiana tal como se presenta en el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), concluyendo el día con un encuentro de oración.

La programación para la jornada del sábado 7 de noviembre se estructurará a través de dos itinerarios simultáneos adaptados a los participantes: la Opción A, orientada a quienes asisten por primera vez, y la Opción B, para quienes continúan el itinerario de la edición anterior.

Durante la mañana, la Opción A profundizará en las tareas del catequista en la etapa del precatecumenado y en los ritos de entrada y elección en el catecumenado. Por su parte, la Opción B analizará los primeros pasos de una parroquia y del catequista para ofrecer la catequesis de adultos y, más tarde, en la escucha, el diálogo y la libertad interior como elementos clave para el acompañamiento personal y grupal. Ambos itinerarios irán acompañados de momentos de reflexión en grupos.

Por la tarde, las sesiones de la Opción A abordarán las tareas del catequista durante la segunda y tercera etapa del proceso, correspondientes a las fases de catecumenado, iluminación y purificación. En paralelo, los participantes de la Opción B dedicarán la tarde a profundizar en la forma y el contenido de la etapa del precatecumenado, finalizando la jornada conjunta con un espacio de reflexión en grupos.

El domingo 8 de noviembre se celebrará la sesión final sobre las tareas del catequista en la etapa de la mistagogia, en relación a la vigilia pascual y los sacramentos de iniciación cristiana. Las jornadas concluirán tras una puesta en común de las impresiones de lo vivido y la celebración de la Eucaristía de clausura.

viernes, 23 de octubre de 2026

TENER UN HOGAR!!!

 


La plaza del Torico de Teruel ha acogido este jueves, 22 de octubre, a las 12:00 horas, el flashmob «Un hogar, un lugar al que pertenecer» y la lectura de un manifiesto por los derechos de las personas sin hogar, una iniciativa de Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín en el marco de su campaña de sensibilización.

El acto ha querido poner el acento en que un hogar es mucho más que un lugar donde vivir. Así lo ha explicado Antonio Hernández, director de Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín, quien ha señalado que debe ser un espacio en el que las personas puedan sentirse seguras en todos los ámbitos de su vida: «Seguridad física, económica, psicológica y relacional».

Hernández ha destacado también la importancia de las relaciones y de sentirse parte de una comunidad. «Un hogar es mucho más que un sitio donde vivir. Es un lugar al que pertenecer», ha afirmado, subrayando el valor de contar con un entorno en el que encontrar escucha, seguridad y vínculos con los demás.

Aumenta la dificultad para acceder a una vivienda

La trabajadora social de Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín, Mapi Fombuena, ha puesto de manifiesto la dimensión de esta realidad en la diócesis. Según los datos de la entidad, 582 personas en situación de sinhogarismo han sido atendidas, mientras que a nivel estatal se ha registrado un incremento del 3,8 %.

Fombuena ha recordado que hablar de personas sin hogar no significa referirse únicamente a quienes viven en la calle. También hay personas que tienen dificultades para acceder a una vivienda o para mantenerla, debido, entre otros factores, al precio de los alquileres y a la precariedad laboral.

«Sobre todo es la vulnerabilidad de las personas en situación de exclusión residencial», ha explicado la trabajadora social, que ha señalado asimismo que Cáritas acompaña a familias con menores que no consiguen acceder a una vivienda y que encuentran en los recursos habitacionales de la entidad una posibilidad de acogida.

Por su parte, Antonio Hernández ha advertido de que la demanda de ayuda continúa creciendo y que los recursos de Cáritas están soportando una presión cada vez mayor. Los servicios de alimentación y los recursos habitacionales registran una demanda elevada, hasta el punto de que la entidad busca nuevas alternativas para poder responder a las necesidades existentes.

Un hogar donde sentirse parte

Con esta iniciativa, Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín ha querido recordar que el sinhogarismo es una realidad compleja que no se limita a carecer de un techo. La imposibilidad de acceder a una vivienda adecuada compromete también la seguridad, la estabilidad y las relaciones personales, dificultando que muchas personas puedan desarrollar su vida con normalidad.

El lema «Un hogar, un lugar al que pertenecer» invita, por tanto, a mirar más allá de la situación habitacional y reconocer la necesidad humana de contar con un espacio seguro y una comunidad en la que cada persona tenga su lugar. Una llamada a la sensibilización y al compromiso social para que el acceso a una vivienda digna no se convierta en un obstáculo insalvable para quienes viven situaciones de vulnerabilidad.

jueves, 22 de octubre de 2026

SOY MISIONERO!!!

 


El misionero comboniano bilbilitano dirige las revistas Mundo Negro y Aguiluchos después de haber vivido durante 15 años en la República Democrática del Congo. En el centenario del Domund reivindica la importancia de conocer África para superar prejuicios y descubrir la vitalidad de sus Iglesias.

Enrique Bayo conoce África desde dentro. Durante quince años vivió como misionero comboniano en la República Democrática del Congo y hoy continúa acercándose al continente desde Madrid, al frente de las revistas Mundo Negro y Aguiluchos. Para este sacerdote nacido en Calatayud no se trata de dos etapas diferentes de su vida: «Sigo siendo misionero en Madrid igual que durante los 15 años que viví en la República Democrática del Congo. Considero mi labor periodística actual como una manera específica de ser misionero».

Contar África es para él «una gran alegría y una gran responsabilidad». Alegría, explica, porque «África tiene mucho que enseñarnos»; responsabilidad, porque su trabajo consiste en «contar África bien, con objetividad, sin caer en pesimismos o idealismos que más que ayudar, confunden».

Más allá de los tópicos

Bayo conoce bien la imagen parcial que todavía llega del continente africano a buena parte de la sociedad española. «Desgraciadamente sigue prevaleciendo en España una imagen del continente africano basada en tres prejuicios: conflicto, pobreza y bellos paisajes. Y África es infinitamente más».

Precisamente contra esa mirada trabaja Mundo Negro. La revista busca dar voz directamente a africanos y africanas, como columnistas y redactores o mediante entrevistas y perfiles, y mostrar también la riqueza cultural del continente a través de su literatura, sus artes, su música y su cine.

Pero hay otra realidad que Bayo considera fundamental dar a conocer: la transformación de las propias comunidades cristianas africanas. «Las Iglesias africanas hace tiempo que dejaron de ser Iglesias receptivas para convertirse en Iglesias vivas y dinámicas con gran proyección misionera».

Esa evolución ha cambiado también su propia manera de entender la misión. «El dinamismo creciente de las Iglesias africanas nos ha hecho comprender que los misioneros y misioneras ya no somos los protagonistas de la evangelización, sino que, con mucha humildad, debemos ponernos al servicio de las Iglesias locales».

«Solo se puede amar aquello que se conoce»

La relación entre comunicación y misión forma parte de la propia tradición comboniana. Bayo recuerda que san Daniel Comboni fundó ya a finales del siglo XIX una revista para dar a conocer la misión africana en Europa. «Comboni sabía que solo se puede amar aquello que se conoce y vio la importancia de mostrar África a los europeos».

Ese es también hoy uno de los objetivos de Mundo Negro: ayudar a los lectores españoles «a empatizar» con las realidades, las personas y las Iglesias africanas. Una tarea que los combonianos denominan «animación misionera» y que pretende despertar la oración, la colaboración y también nuevas vocaciones.

Bayo recuerda que muchos misioneros españoles descubrieron precisamente su vocación leyendo Mundo Negro. Y, pese a la crisis vocacional, los combonianos siguen creyendo «en las vocaciones específicas para la misión».

La revista, subraya su director, no se limita además a la información estrictamente religiosa. También se acerca a la realidad política, social y cultural africana. «Estamos convencidos de que Mundo Negro sigue teniendo sentido en nuestra sociedad española porque es una puerta que ayuda realmente a conocer el continente africano en todas sus dimensiones y además lo hace con un lenguaje sencillo y accesible».

Una esperanza «a prueba de bombas»

Su mirada sobre África no nace solamente del periodismo. Está marcada por los años que pasó viviendo junto a sus gentes. De aquella experiencia conserva sobre todo una enseñanza: «África y sus gentes son grandes maestros de vida». Y, especialmente, «la esperanza a prueba de bombas» que ha visto encarnada en tantas personas capaces de mantener «una mirada positiva y esperanzadora de la realidad» incluso en circunstancias muy difíciles.

Esa experiencia conecta para él con el lema del Domund de este año, «Uno en Cristo. Unidos en la misión», y con una jornada que cumple un siglo de historia. Bayo considera que el Domund continúa siendo «una jornada fundamental» porque permite expresar de manera concreta la comunión y la solidaridad de la Iglesia universal.

«España es un país con corazón misionero», afirma. Una tradición que no pertenece solamente a quienes parten hacia lugares lejanos. «Todos los bautizados somos misioneros», recuerda, y cada cristiano está llamado a descubrir las necesidades que existen a su alrededor e implicarse según sus capacidades.

Calatayud, siempre presente

En este año tan especial, Enrique Bayo ha celebrado además sus 25 años de sacerdocio regresando a sus raíces. Quiso hacerlo en la parroquia de San Juan el Real de Calatayud, donde recibió los sacramentos y donde comenzó a crecer su vocación.

La celebración, que había imaginado discreta, terminó convirtiéndose en una muestra de cariño de su comunidad. El misionero sigue recordando especialmente el acompañamiento de don Tomás López durante sus primeros años de discernimiento y el apoyo que siempre ha recibido desde su parroquia natal.

«Ni quiero ni puedo desvincularme de mi ciudad natal y de mi parroquia», asegura.

Después de 25 años de sacerdocio, quince de ellos vividos en el Congo y ahora dedicado a contar África desde Mundo Negro, Bayo resume su recorrido con pocas palabras: «He encontrado mi sitio en el mundo y ya no sabría hacer otra cosa en la vida que ser misionero del Dios Vivo».

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