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lunes, 26 de abril de 2021

IV SEMANA DE PASCUA

 LUNES 

SAN ISIDORO, obispo y doctor de la Iglesia

 


Nació en Sevilla en el año 556.

Era el menor de cuatro hermanos, todos los cuales fueron santos y tres de ellos obispos: San Leandro, San Fulgencio y Santa Florentina.

Al morir Leandro, lo reemplazó Isidoro como obispo de Sevilla, y duró 38 años ejerciendo aquel cargo, con gran brillo y notables éxitos.

Poseía una de las mejores bibliotecas. 

Él, como san Gregorio y san Agustín, experimentó la tensión entre el deseo de la vida contemplativa y sus responsabilidades como obispo.

No eran tiempos fáciles.

El conocimiento tanto de la cultura pagana como cristina de Isidoro era enciclopédico.

Las "Etimologías" son casi una recopilación de toda la ciencia de su tiempo.

Su influencia fue muy grande.

San Isidoro es como un puente entre la Edad Antigua que se acababa y la Edad Media que empezaba.

Fue la figura principal en el Concilio de Toledo (año 633) donde  se  le  llamó  "Ilustre  maestro de nuestra época y gloria de la Iglesia católica".

Se dedicó a la predicación.

Su amor a los pobres era inmenso, y como sus limosnas eran tan generosas, su casa se veía continuamente visitada por gentes necesitadas que llegaban a pedir y recibir ayudas.

De todas las ciencias, la que más le agradaba y más recomendaba era el estudio de la Sagrada Biblia.

Cuando sintió que iba a morir, pidió perdón públicamente por todas las faltas de su vida pasada y suplicó al pueblo que rogara por él a Dios.

Murió a la edad de 80 años, el 4 de abril del año 636.

La liturgia hispánica celebra su solemnidad el día 22 de diciembre, fecha de la traslación de sus reliquias a la Colegiata de León que lleva su nombre.


La primera lectura es un fragmento de la Primera carta a los Corintios, del llamado "discurso de la Cruz".

La fe no se apoya en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Es siempre "ciencia de la cruz".

La sabiduría de Dios es, dice el apóstol, "divina, misteriosa, predestinada por Dios antes de todos los siglos para nuestra gloria".

La sabiduría de Dios es Jesucristo.

Él es la divina Sabiduría revelada, a la cual, ninguno de los príncipes de este mundo, si la  hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado.

Toda la sabiduría de san Isidoro bebe  de la sabiduría de Dios manifestada en Cristo.

La contemplación de  lo  divino la manifestó, en la Iglesia y como obis- po, como luz para el mundo.

Así brilló su luz, como canta el verso aleluyático.

El Salmo responsorial pertenece al corazón amante del Pontífice santo.

De Isidoro se puede decir que es más docto que todos los maestros porqué meditó los preceptos del Señor.


MARTES 


El Evangelio, según el relato de los Hechos, llega a Antioquía, la gran ciudad, donde es predicado a "los griegos", los paganos de cultura y religión helenística.

Bernabé es enviado desde Jerusalén y se alegra de la gracia del Señor, que actuaba también en los paganos.

A su vez, él va a buscar a Saulo y ambos misionan la Iglesia de Antioquía, "donde los creyentes son llamados por vez primera con el nombre de cristianos".

Según algún exegeta, esta denominación, "cristianos",  era un nombre despreciativo por parte de los judeocristianos.

Espiritual y teológicamente, significa que formamos parte de su nombre, del nombre del Señor, ya que somos de Él, somos suyos.

En el gran Salmo de Sión, Salmo 86, la Iglesia es la nueva Sión, la Esposa, llamada a ser madre de los pueblos y donde brotan las fuentes del Bautismo que hacen a los hombres y mujeres hijos e hijas de Dios: "Todas mis fuentes están en ti".

En el Evangelio, se concluye el discurso de "Jesús, buen pastor".

Cuando los judíos le preguntan si Él es el Mesías, dice que sí, repite su condición de pastor que da la vida y añade una palabra altísima desde la cristología: "Yo y el Padre  somos uno".

Nadie jamás en la historia ha pronunciado algo así.

Esto pasó en Jerusalén, "el día de la Dedicación del templo", en invierno.

La palabra "pastor Bueno" "kalós" se puede traducir también  como "pastor bello".

Desde la teología estética se puede entender esto como expresión de que Jesús enamora y seduce por su amor entregado.

Así lo entendió San Juan de la Cruz en sus versos: "Un pastorcico solo está penado (…) del pecho del amor muy lastimado".

 

MIÉRCOLES 


Se omite la noticia de la persecución de Herodes y la muerte de Santiago, también cómo Pedro es liberado por un ángel y la luz ilumina las tinieblas  de su cárcel.

El pasaje que escuchamos es el inicio de "los hechos de Pablo" y el principio del primer viaje apostólico: Bernabé y Saulo son "apartados", puestos aparte, por el Espíritu Santo, en medio de la comunidad de Antioquía, para la obra que el mismo Espíritu les confiaba.

La comunidad, por la oración, el ayuno y la imposición de las manos, casi disputa el envío misionero.

La barca de los misioneros zarpa hasta Chipre y desde allí a Salamina.

El viento del Espíritu les acompaña.

Contemplando aquella embarcación donde iban Pablo y Bernabé, canta el Salmo: "Oh Dios que te alaben los pueblos".

Los pueblos que serán evangelizados y que conocerán  la salvación.

En el Evangelio, Jesús insiste en el hecho de que creer en Él es creer en el Padre, y de que sus palabras no son suyas, pertenecen al Padre, ya que Él es su Palabra.

Jesús vive su misión en una total obediencia al Padre.

También asegura que Él ha venido al mundo como luz, y, así, el que cree en Él no queda en las tinieblas.

Y dice más: "No he venido para juzgar el mundo, sino para salvar al mundo".

Sin embargo, su Palabra será juicio para el mundo.


JUEVES

 

SANTA CATALINA DE SIENA, virgen y doctora de la Iglesia Patrona de Europa


Santa Catalina de Siena murió en Roma, en el año 1380, a la edad de treintaitrés años.

Se entregó desde muy joven a Dios, renunció al matrimonio y se incorporó a la Tercera Orden de Santo Domingo.

Vivió profundísimas experiencias espirituales y místicas que transparentó en una vida penitente y caritativa.

También recibió el don de profecía y denunció toda forma de mundanidad en la Iglesia.

Trabajó por su unidad en tiempos del "cisma de occidente" y luchó por el retorno de los sucesores de Pedro a Roma.

De su fecundidad espiritual y mística es fruto la obra "Diálogo con la Divina Providencia", así como el compendio de su extenso epistolario.

Incomprendida por algunos y entendida por muchos, creó una escuela de discípulos llamados "encatalinados", "incaterinati".

Fue declarada "Doctora de la Iglesia" por san Pablo VI, Papa, junto con Santa Tere- sa de Jesús, el 4-10-1970; y por razón de su servicio a la unidad de la Iglesia y a la unión de los pueblos, fue declarada "co-patrona de Europa" por san Juan Pablo II, Papa, junto con santa Brígida de Suecia y santa Teresa Benedicta de la Cruz, el 1-10- 1999.

Es patrona de Italia junto con san Francisco de Asís.

Santa Catalina de Siena forma parte de los pequeños y humildes de corazón a quienes el Padre ha querido revelar los misterios del Reino.

Ella por la oración, la gracia y la penitencia se introdujo en el conocimiento mutuo que tienen el Padre y el Hijo.

De esta forma recibió la sabiduría, como don de lo alto, que ejerció en su mística y en su profecía.

También en su amor a los pobres.

Como doctora de la Iglesia, esto es, "maestra de la Iglesia universal",  recibió la sabiduría divina como don para ser entregado a la Iglesia de todos los tiempos.

En su "Epistolario", en el "Diálogo de la Divina Providencia" y en la colección de "oraciones" de la santa, alude a la sangre preciosa de Cristo, recibida como don de redención en el Bautismo y en la Confesión.

La Sangre preciosa del Señor ocupa un lugar central en su mística.

La Sangre vista como el símbolo más alto del amor del Señor entregado en la Cruz.

Por esa razón el epígrafe de la primera lectura subraya la afirmación de la perícopa de la primera carta de san Juan: "La sangre de Cristo nos limpia de nuestros pecados".

Comprendió que todos los males del mundo y de la Iglesia vienen del pecado.

También aprendió el valor incomparable de la sangre de Cristo, como precio de la redención, y desde esta  comprensión íntima y esponsal, exhortó y oró por la conversión de los pecadores, la purificación de la Iglesia… queriendo devolver la belleza a la Esposa de Cristo, en sus pastores y fieles.

Santa Catalina vivió en la luz y en la verdad del Señor.


VIERNES 


En la lectura de los de los Hechos se acaba de escuchar la predicación de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia.

Con esas o parecidas palabras los apóstoles predicaban la Resurrección de Jesús.

Es realmente el anuncio del "kerigma pascual", Muerte, Sepultura y Resurrección.

Jesús es el cumplimiento y la plenitud del camino de Israel como pueblo de Dios: éste era su destino y su vocación.

La predicación de Pablo culmina con la solemne citación del Salmo mesiánico por excelencia, el Salmo 2: "Tu eres mi hijo, yo te he engendrado hoy".

La asamblea, gozosa y admirada, canta el mismo Salmo utilizando este versículo como aclamación responsorial.

En el Evangelio, la comunicación íntima de Jesús en la sobremesa de la Cena de Pascua.

Escuchamos cómo Jesús se despide de los suyos, pero que pronto "vol- vera", en la donación del Espíritu Santo, para llevarnos a lo largo del camino de la existencia donde Él està, en el seno de Dios.

Cuando Tomás lúcidamente le pegunta que si no saben a dónde va, tampoco pueden saber el camino, Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por ".

 

SÁBADO


TIEMPO ORDINARIO - 243"Al sábado siguiente, casi toda la ciudad quiere escuchar la Palabra de  Dios", predicada por Pablo en la sinagoga.

Los judíos, irritados ante el éxito de esta predicación, provocaban a los misioneros con injurias y blasfemias.

Ante la cerrazón de los israelitas, Pablo y Bernabé proclaman: "Ciertamente que también los paganos son considerados dignos de la vida eterna".

Como un recuerdo de las palabras de Jesús en la parábola de Mateo: "el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus Frutos" (Mt 21, 43).

Los gentiles se llenan de alegría al saberlo, una alegría que era una manifestación del Espíritu Santo en ellos.

Es importante observar que el término "palabra de Dios" significa aquí el anuncio de la Muerte y de la Resurrección de Cristo.

El acontecimiento pascual es la Palabra, última y definitiva de Dios. Finalmente, los misioneros, a causa de la agitación de los judíos, tienen que irse: "se sacuden el polvo de los pies como dijo el Señor (Mt 10,14) para no guardar rencor contra ellos.

En el Evangelio, la comunicación más alta de Jesús, jamás concebida por nadie: "Quien me ha visto a mí ha visto al Padre".

Jesús es el icono perfectísimo del Padre. Jesús lo dice sencillamente así. No dice "quien me ve adivina que soy el Hijo del Padre", sino "ve al Padre".

Pues el Padre no está "al lado" o "detrás de" Jesús: está todo "en Él", como Él está todo "en el Padre".

No puede ser más sublime.

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