I ESTACIÓN JESÚS ES CONDENADO A MUERTE
“No todo el que
me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt 7,21)
Sentíamos
que teníamos controlado el mundo, nuestra vida y, de repente, la pandemia nos
iguala, nos hace darnos cuenta de que somos vulnerables, que podemos estar en situación
de exclusión en cualquier momento.
Sentimos
incertidumbre por la situación de la economía, por la inestabilidad de nuestro
trabajo, porque no sabemos qué pasará mañana.
Empatizamos
así con las personas que viven en esta situación de vulnerabilidad de manera
constante.
II ESTACIÓN JESÚS CAE POR
PRIMERA VEZ
“Si alguno quiere
venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga”
(Lc 9,23)
Cáritas,
especialmente en este tiempo, asume responsabilidades, adapta proyectos, presenta
nuevos recursos, reorganiza el trabajo para dar la mejor respuesta posible a las
personas más vulnerables.
Las
personas sin hogar encuentran un lugar donde sentirse seguras durante el confinamiento,
las familias disponen del economato y apoyos en aquello que más necesitan y los
agentes voluntarios y contratados dan de sí toda la ternura para sostener las
cruces de quienes más carga soportan.
III ESTACIÓN JESÚS CARGA
CON LA CRUZ
“Él soportó
nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores” (Is 53,4)
De
repente cae, sobre cada una de nosotras, la responsabilidad del cuidado del
bien común. Como Jesús cargamos con esta sensación de que, de lo que cada una
hagamos dependerá frenar o no el avance de la pandemia.
Nos
sentíamos con todos los derechos y con todas las libertades y, ahora, no
tenemos ninguna (no podemos desplazarnos, ni reunirnos, ni abrazarnos). Tenemos
todos los derechos y no podemos ejercerlos. Esto es lo que les ocurre de manera
habitual a las personas en situación de vulnerabilidad, tienen todos los
derechos (vivienda, salud, educación …) y no los pueden ejercer.
IV ESTACIÓN JESÚS ENCUENTRA
A SU MADRE
“Una espada te
traspasará el alma, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos
corazones” (cf. Lc 2,35)
En
este tiempo de soledad impuesta, los encuentros, las llamadas, las conexiones virtuales
están siendo reconfortantes.
Cada
uno de nosotros podemos ser “madre amorosa” de otros, facilitadoras de encuentros,
de calidez y de ternura con las personas más vulnerables con las que compartimos
tiempo en los proyectos.
V ESTACIÓN SIMÓN DE CIRENE
AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ
“Llevad los unos
las cargas de los otros y así cumpliréis la ley de Cristo” (Ga 6,2)
Las
personas contratadas y voluntarias de Cáritas, los sanitarios, los sacerdotes, religiosas
y cada uno de nosotros, somos caricia para las personas que tenemos cerca, velamos
por su bienestar.
A
lo largo de la pandemia, en Cáritas nos hemos visto obligados a tomar
decisiones creativas para dar respuesta ágiles y eficaces.
Cáritas
ayuda a sostener las pesadas cruces con las que cargan las personas más vulnerables.
VI ESTACIÓN VERÓNICA LIMPIA
EL ROSTRO DE JESÚS
“Cada vez que lo
hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”
(Mt 25,40)
Jesús
se detiene ante una mujer que viene a su encuentro sin titubeos. Es la
Verónica, verdadera imagen femenina de la ternura.
El
señor encarna aquí nuestra necesidad de gratuidad amorosa, de amar y sentirnos amados.
Que,
como agentes de Cáritas, nos dejemos tocar por la vida de otras personas, acariciemos
con ternura su realidad y mirándola con los ojos del corazón, pongamos rostro a
la pobreza.
VII ESTACIÓN JESÚS CAE POR
SEGUNDA VEZ
“Él no devolvía
el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se
entregaba al que juzga rectamente” (1P 2,23)
Y
cuando llega la segunda ola de la pandemia el miedo, la desesperanza, y la
dificultad para ilusionarnos con el futuro se hacen presentes de nuevo.
Muchas
personas en situación de exclusión viven en este continuo caer y levantarse. La
pandemia ha hecho que las personas que están en la línea de la vulnerabilidad
hayan vuelto a caer.
VIII ESTACIÓN JESÚS
CONSUELA A LAS MUJERES
Acariciar,
consolar, acompañar, compartir vida …..de ésto las personas voluntarias saben
mucho, es su seña de identidad.
Aunque
en este tiempo ha habido situaciones complicadas de pérdida de seres queridos,
no caigamos en la desesperanza. Dios nos sostiene en la palma de su mano.
Como
dice el papa Francisco: “ Las personas de Cáritas ayudáis a los demás a cambiar
el curso de la propia vida, sois las mismas manos de Jesús en el mundo”.
IX ESTACIÓN JESÚS CAE POR
TERCERA VEZ
Maltratado,
voluntariamente se humillaba y no abría la boca: como cordero llevado al matadero” (Is 53,7)
Y
llega una tercera ola Una situación que para nosotros ha sido extraordinaria,
para las personas más vulnerables es determinante y les acerca aún más a la
situación de exclusión.
Nos
aflora a todos el miedo a convertirnos en personas vulnerables, el miedo a caer
cuando teníamos los problemas solucionados.
Que
encontremos la serenidad necesaria para vivir este momento.
X ESTACIÓN JESÚS ES
DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
“Revestíos de
compasión entrañable, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia” (Col 3,12)
La
crisis generada por la pandemia ha despojado a las personas más vulnerables de
sus derechos, de sus trabajos, de la posibilidad de acceso a una vivienda.
Y
quizá yo, desde la comodidad de mi sofá, me rasgo las vestiduras por las
pequeñas incomodidades que este tiempo me pueda estar ocasionando
¿Empatizo
con las personas más vulnerables, con la dureza de su situación?
XI ESTACIÓN: JESÚS ES
CRUCIFICADO
“Padre,
perd
ónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34)
Soledad.
Nos sentimos frágiles, descubrimos la necesidad de sentirnos acompañados, de
compartir la vida con otras personas
XII ESTACIÓN JESÚS MUERE EN
LA CRUZ
“Dios mío, Dios
mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mc 15,34)
Este
tiempo nos ha hecho mirar de frente a la muerte. De pronto, se ha hecho presente
en nuestros ambientes más cercanos: la muerte de familiares, amigos, conocidos,
de personas voluntarias con las que hemos compartido tiempo en los diferentes
proyectos.
También
la pandemia nos ha robado sueños, proyectos, futuro e ilusiones, es otra forma
de morir.
XIII ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO
DE LA CRUZ
“Si el grano de
trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”
(Jn 12,24)
En
el momento de su muerte allí estaban los fieles: María, su madre, la hermana de
su madre, María Magdalena y el discípulo amado.
Durante
la pandemia la despedida de nuestros seres queridos también ha sido, en ocasiones,
en soledad. Los íntimos, los cercanos, la familia más reducida.
Tenemos
presentes a las familias de las personas enfermas o fallecidas que, como María,
acompañan y despiden a sus seres queridos en soledad.
XIV ESTACIÓN: JESÚS ES
SEPULTADO
“Está cumplido”
(Jn 19,30)
A
lo largo de la vida afrontamos realidades dolorosas, incluida esta del
coronavirus.
Desde
la luz de la fe, en la esperanza de que todo es pasajero, que confiemos en que Tú,
Señor, tienes siempre la última palabra.
Que
nuestra esperanza sea más fuerte que nuestros miedos. Que nuestros deseos de resurrección
sean más grandes que nuestro temor a morir.
XV ESTACIÓN JESÚS RESUCITA
AL TERCER DÍA
“¿Por qué buscáis
entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recordad cómo
lo anunció cuando estaba todavía en Galilea”. (Lc 24,1-6)
En
un momento en el que la desesperanza, el cansancio y la falta de ilusión en un
futuro próximo se pueden hacer presentes surgen nuevos voluntariados, aumenta
la generosidad, los proyectos de Cáritas se consolidan adaptándose a esta nueva
realidad.
Todas
las personas que formamos la familia de Cáritas: voluntarias, contratadas,
socias y donantes, colaboradoras ….Somos sembradoras de Esperanza Como dice el
papa Francisco: “Ustedes son la sal, la levadura y la luz”




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