Con flores a María que
Madre nuestra es.
Las flores son aroma y
belleza.
La Belleza de Dios se
refleja en María la Llena de Gracia.
El aroma de Dios es su
bondad.
A lo largo de este mes,
miramos,
rezamos e imitamos a la
Virgen.
María pertenece al resto
de Israel
y al grupo de los pobres
de Yahveh.
Siempre esperando,
siempre confiando en el Señor.
Humilde esclava del
Señor en la Anunciación.
Madre de Dios y Madre
nuestra en Belén.
En Egipto experimenta el
dolor de tantos desterrados,
refugiados, emigrantes...
En el Templo al
presentar a Jesús,
presenta la ofrenda de
los pobres.
Nazaret: el pueblo
pequeño, querido,
entrañable, los amigos,
los vecinos.
La Esposa de José, la
Madre de Jesús.
La alegría y la paz del
hogar.
En Caná comienza su intercesión,
abogada nuestra.
La obediencia a la
voluntad de Dios
más que el vientre y los
pechos.
En la Pasión llena de
dolor y fortaleza.
En la Resurrección la
primicia del gozo y la alegría.
Con los apóstoles, la
Iglesia naciente,
estrenando su nueva
misión:
"AHÍ TIENES A TUS
HIJOS"
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