PÁGINA PRINCIPAL

domingo, 29 de agosto de 2021

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

 

Domingo de los fariseos y la tradición

 

En la primera lectura se contienen los mandamientos de Dios que manifiestan su sabiduría, incomparablemente más alta que toda sabiduría humana.

Jesús, en el Evangelio, predica el Reino de Dios, al cual se oponen tradiciones y doctrinas sólo humanas.

Los fariseos hacen ostensión de esos rituales, y Jesús les recrimina duramente.

La citación solemne del profeta Isaías ocupa el lugar central del fragmento del Evangelio: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de ".

Ante la nimiedad de las prácticas judaicas de limpieza, "purificación", Jesús se explicará de manera dràstica, esto es válido para los cristianos formulistas de todos los tiempos: lo que ensucia,  "contamina" realmente el corazón del hombre es lo que sale de su interior, no lo externo.

Lo que sale del corazón y no está plantado desde la Palabra de Dios, como dice Santiago en la segunda lectura: hemos sido engendrados en la palabra de la Verdad y toda mentira ensucia nuestro ser, le impide brotar y crecer en humanidad.

La palabra que el Señor ha puesto en nuestro interior es como una ley en nuestros corazones, la auténtica Ley.

No sería bueno, y aún sería peor polemizar e incluso pelearnos, por los aditamentos de la tradición y dejar de lado lo realmente essencial, "los mandamientos de Dios".

El combate espiritual cristiano siempre tendrá como objetivo la pureza del corazón.

Son éstos los que viven en un corazón puro, los dignos de habitar en el "tabernáculo" de la Iglesia del Señor, como canta y recuerda el Salmo responsorial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario