San Maximiliano María, de nacionalidad polaca, se identificó por su caridad suprema a la pasión de Cristo, cuando canjeó su vida a favor de un padre de familia.
Murió la noche de hoy en el temible campo de exterminio de Ausc- hwitz, en 1941.
Participó así del misterio de la "sustitución vicaria" del Señor.
Devotísimo a la Inmaculada Concepción de la Virgen y franciscano conventual fervoroso, vivió su vida consagrada con fecundas obras apostólicas, todas bajo el signo mariano.
Junto a santa Teresa Benedicta de la Cruz, "Edith Stein, y tantos otros, representa el martirio, la ofrenda y el amor de la Iglesia durante el régimen totalitario del nazismo, que hizo estragos en toda Europa a mitad del siglo XX.
San Juan Pablo II lo llamó "Mártir de la caridad" y con toda razón: "No hay amor más grande que el que a uno le lleva a dar la vida por sus amigos" (Jn 15,13).

No hay comentarios:
Publicar un comentario